
Una nueva caravana de migrantes se prepara para partir el próximo miércoles desde la frontera sur de México. Este contingente representa un acto desafiante ante las estrictas medidas migratorias implementadas actualmente por el gobierno de Donald Trump.
Según el medio de prensa mexicano La Jornada, la marcha estará conformada por migrantes procedentes de diferentes países, especialmente Cuba, Honduras y Guatemala. Todos van con la esperanza de recibir la oportunidad de solicitar asilo, aunque es alta la probabilidad de que sean rechazados.
Luis García Villagrán, Coordinador del Centro de Dignificación Humana AC, ha explicado que, a pesar de las amenazas presuntamente provenientes del Cartel Jalisco Nueva Generación, los migrantes están decididos a avanzar.
Villagrán asegura haber recibido amenazas a través de mensajes, pero señala que las intimidaciones provienen en gran parte de las propias autoridades, como el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), que, según él, se han visto envueltas en casos de corrupción que afectan gravemente a los migrantes.
“Estamos pidiendo medidas cautelares para todos y cada uno de los que van a participar en este éxodo de la justicia”, declaró Villagrán, haciendo un llamado a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para que actúe en favor de la seguridad de los migrantes durante su travesía.
A pesar de las condiciones adversas, la convocatoria ha logrado reunir alrededor de dos mil migrantes, la mayoría mujeres, que buscan huir de la precariedad en Tapachula, Chiapas, donde la situación se ha vuelto insostenible.
“Lo que está pasando es que la COMAR está corriendo a los migrantes de Tapachula, no hay trabajo y las rentas están carísimas”, explicó Villagrán. Los migrantes, especialmente aquellos que no han recibido respuesta a sus solicitudes de refugio, sienten que el gobierno mexicano los ha dejado atrás.
La situación ha llevado a muchos a emprender el éxodo, con la esperanza de encontrar mejores oportunidades en otras ciudades mexicanas o, en su caso, llegar finalmente a Estados Unidos.
Uno de los migrantes que se une a esta nueva caravana es Douglas Mourlot, un cubano de 42 años, quien ha pasado seis meses esperando respuesta de la COMAR. Aunque ha solicitado asilo, hasta el momento no ha obtenido ninguna resolución, y se ha encontrado con prácticas abusivas por parte de los funcionarios.
Este es su segundo intento por llegar a Estados Unidos. En 2023, caminó junto a su esposa e hija en una caravana, llegando hasta Ciudad de México, pero posteriormente tuvo que regresar a Cuba debido a problemas familiares.
En junio de 2025, la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos reportó una drástica caída en los encuentros con migrantes, con solo 25.228 casos, una cifra considerablemente baja en comparación con los años anteriores.
Particularmente, la detención de migrantes cubanos ha sido notablemente baja, con solo 65 de ellos detenidos en todo el mes de junio, una cifra que contrasta fuertemente con los registros de años anteriores.
Este cambio se atribuye a la eliminación del proceso de citas CBP One y la suspensión del programa de parole humanitario, lo que ha disuadido a muchos cubanos de intentar cruzar la frontera, llevándolos a reconsiderar sus opciones migratorias.


hacer marchas en sus paises aqui no los quieren pa fuera todos porque en sus paises no hacen marchas por cobardes que son en la frontera los espera la gurdia nacional