
La ciudad de Hialeah iniciará un plan piloto de medidores inteligentes digitales de agua, con el objetivo de abordar las quejas recurrentes de los residentes sobre las facturas elevadas, la precisión de los cobros y los robos de agua.
El anuncio fue realizado por el alcalde Bryan Calvo el 23 de abril de 2026, en una rueda de prensa celebrada frente al ayuntamiento. El proyecto forma parte de una estrategia más amplia para modernizar el sistema de medición y restaurar la confianza pública en el servicio.
El Concejo Municipal aprobó por unanimidad la propuesta en su reunión del 14 de abril, estableciendo que el plan consistirá en la instalación de entre 175 y 225 medidores ultrasónicos inteligentes por cada proveedor participante.
Estos medidores serán colocados en propiedades residenciales y comerciales en distintos sectores de Hialeah. La iniciativa tendrá una duración de 180 días y no generará costos adicionales para los residentes, los negocios ni para la ciudad.
Taking a step to improve our water system.
Accurate readings. Real transparency. #hialeah #water pic.twitter.com/qregJeSNP6— Bryan Calvo (@mayorbryancalvo) April 23, 2026
Lo que se busca es que cada quien page los justo por lo que consume. Que ni pague de más por el agua que no consumió pero que el viejo medidor marcó mal y que tampoco se beneficien aquellos que roban agua haciendo trampa al medidor. Los nuevos equipos no se pueden trucar.
El sistema que se implementará en el piloto es el AMI (Advanced Metering Infrastructure, por sus siglas en inglés), una infraestructura avanzada de medición. Este sistema permitirá realizar lecturas más frecuentes y precisas del consumo de agua, lo que ayudará a reducir las disputas por facturación errónea.
Durante seis meses, la ciudad evaluará el desempeño de dos empresas especializadas en tecnología de medición inteligente: Core & Main, LP y Badger Meter, Inc. Ambas instalarán sus equipos en diferentes áreas de Hialeah para comparar sus rendimientos.
Uno de los principales beneficios del nuevo sistema es que eliminará la facturación estimada, permitiendo que los residentes paguen únicamente por el consumo real de agua. A diferencia del sistema actual, que solo realiza lecturas manuales cada dos meses, los nuevos medidores revisarán el consumo cuatro veces al día.
A pesar de las quejas, la auditoría interna encargada por el alcalde concluyó que el sistema de medición actual no es la causa principal de las facturas elevadas.
Los medidores utilizados, principalmente de las marcas Zenner y Sensus, cumplen con los estándares de la American Water Works Association (AWWA) y no presentan discrepancias significativas en la lectura del consumo.
Según el informe, la mayoría de las facturas altas se deben a aumentos reales en el consumo de agua, fugas internas en las propiedades o ciclos de facturación más largos.
El estudio detalló que la ciudad realiza lecturas de aproximadamente 61.500 medidores cada dos meses, distribuidos en 30 ciclos de facturación anuales. Además, algunos clientes comerciales reciben facturación mensual debido a su mayor consumo.
De acuerdo con la auditoría, la sección encargada de la lectura de medidores cuenta con 14 empleados y el costo asociado a la lectura manual de los medidores es mínimo en comparación con el costo total de las facturas, siendo solo 1.75 dólares de una factura promedio mensual de 78 dólares.
Hialeah alberga en Estados Unidos la mayor comunidad cubana residente fuera de la Isla, convirtiéndose en un enclave demográfico y cultural sin parangón entre el exilio.
Según estimaciones del censo y análisis demográficos recientes, entre 70 % y 75 % de los aproximadamente 223 000 habitantes de la ciudad tiene ascendencia cubana o nació en Cuba.
En cifras absolutas, diversas fuentes calculan que más de 160.000 residentes en Hialeah son de origen cubano.
Esta concentración ha moldeado la vida social, política y económica de la ciudad: el español predomina en las calles, los comercios, los servicios y los medios locales, reflejando las raíces y tradiciones traídas por generaciones de migrantes que huyeron del régimen comunista en La Habana y otras provincias de la Isla.

