
El 30 de junio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un nuevo memorándum nacional de seguridad con el propósito de intensificar la presión sobre el régimen comunista cubano.
La serie de medidas busca reforzar políticas de “máxima presión”, como prohibir la entrada de funcionarios del gobierno, incluyendo a los presidentes locales de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), y cortar la posibilidad de financiamiento del conglomerado militar GAESA, que controla más del 70% de la economía cubana.
Durante su primer mandato en la Casa Blanca, Trump prohibió los vuelos a las provincias cubanas, tanto comerciales como chárteres. Las compañías aéreas estadounidenses solo podían llegar a La Habana.
Trump no prohíbe los viajes a Cuba ni limita la cantidad de vuelos
Sin embargo, a pesar de las especulaciones en torno a posibles restricciones en los viajes, el memorándum (fechado al 30 de junio de 2025) no menciona en ningún momento la suspensión de vuelos hacia Cuba. De hecho, se aclara que las restricciones solo aplican a las transacciones financieras con entidades del régimen cubano, pero no limitan las visitas de ciudadanos estadounidenses a la Isla.
En tal sentido, el periodista Daniel Benítez aclara las especulaciones difundidas en redes sociales durante las últimas horas. “El memorándum no limita los viajes hacia Cuba. Los residentes pueden continuar viajando, pero deben hacerlo bajo regulaciones específicas, especialmente en el caso de viajes educativos o de apoyo a la sociedad civil cubana”.
Según expertos, este tipo de medidas están diseñadas para afectar directamente al régimen, no al pueblo cubano.
El documento presidencial, dirigido a varias autoridades gubernamentales, tiene como objetivo restringir los beneficios económicos para el régimen cubano, especialmente en áreas controladas por las fuerzas armadas y agencias de seguridad.
En él, se ratifica la política de no negociación con dictaduras que persiguen la represión de su pueblo, como la cubana. Además, el memorándum destaca la necesidad de mayor libertad y democracia, así como el respeto por los derechos humanos en Cuba, temas que han sido un foco central de la administración estadounidense.
Este memorándum también reafirma el fin de las políticas migratorias “pies secos, pies mojados” que permitían la entrada automática de cubanos a EEUU bajo ciertas condiciones.
La administración Trump ha sido clara en que no negociará con gobiernos que encarcelan a su población, y ha sostenido que los derechos y las aspiraciones del pueblo cubano son una prioridad.

