
El gobierno de Donald Trump ha ordenado la suspensión indefinida de todas las solicitudes de inmigración, incluidas las de residencia permanente (Green card), presentadas por migrantes latinoamericanos y ucranianos que ingresaron a Estados Unidos bajo ciertos programas creados durante la administración de Joe Biden.
La medida, basada en preocupaciones de fraude y seguridad nacional, afecta a miles de cubanos que buscan la residencia permanente bajo la Ley de Ajuste Cubano después de entrar al país con un parole humanitario entre el 2023 y el 2024.
De acuerdo con un reportaje de CBS, la paralización de los procesos migratorios se aplicará mientras las autoridades revisan posibles irregularidades en los programas de parole, utilizados para permitir la entrada de migrantes por razones humanitarias. Según un memorando interno de Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés), la decisión busca mejorar los procedimientos de verificación y reducir riesgos para la seguridad pública.
Por medio del programa de parole humanitario entraron a EEUU más de medio millón de ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, luego de demostrar que tenían un patrocinador en territorio estadounidense.
Dado que estos migrantes solo cuentan con permisos temporales de trabajo y protección contra la deportación por dos años, muchos habían iniciado trámites para cambiar su estatus legal de forma permanente. Ahora, con la nueva directiva, sus solicitudes quedan suspendidas, lo que los deja en una situación de incertidumbre y expuestos a una posible expulsión del país cuando termine el periodo de vigencia de su parole.
“Esto congela completamente su posibilidad de cambiar su estatus migratorio. En caso de que el gobierno cancele su parole, estarían sujetos a deportación”, explicó Lynden Melmed, exjefe de asuntos legales de USCIS.
El memorando de USCIS indica que el sistema de adjudicación de beneficios migratorios no está detectando adecuadamente información sobre fraude y riesgos de seguridad. Las investigaciones recientes revelaron miles de solicitudes con patrocinadores repetidos, direcciones falsas y el uso de identidades de personas fallecidas, lo que generó preocupación dentro del gobierno de Trump.
El documento también señala que algunos migrantes del programa parole ingresaron sin un proceso de verificación completo, lo que ha sido usado como argumento para justificar la suspensión de los beneficios migratorios.
En enero de 2025, la administración Trump eliminó el parole humanitario y desactivó la aplicación CBP One, cancelando citas para solicitudes de asilo y dejando a miles varados en la frontera.
Además, otorgó amplias facultades a ICE para acelerar deportaciones, estableciendo cuotas de arrestos y despidiendo funcionarios que no cumplieran objetivos. Las redadas se intensificaron en ciudades clave, afectando incluso a inmigrantes sin antecedentes penales.
Trump también ordenó el uso de la base de Guantánamo para detener hasta 30.000 migrantes. Estas medidas han generado preocupación entre defensores de derechos humanos, quienes denuncian que la eliminación de vías legales y el aumento de deportaciones agravan la vulnerabilidad de los migrantes. La política migratoria estadounidense se endurece significativamente, con consecuencias directas para miles de personas.

