
Una corte de apelaciones del Primer Circuito de Estados Unidos ha dado luz verde a la administración de Donald Trump para proceder con la revocación definitiva del programa de parole humanitario.
Este programa, iniciado por la administración de Joe Biden, permitió la entrada a más de medio millón de migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela a territorio estadounidense.
La decisión revierte un fallo anterior de una jueza de Boston que había suspendido la medida al considerar que no se habían seguido los procedimientos legales establecidos. Con este fallo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) podrá anular los permisos y las autorizaciones laborales de unos 532.000 beneficiarios, abriendo la puerta a posibles deportaciones.
A pesar de las justificaciones legales que defendieron el caso, el impacto humano es considerable. La decisión establece que el gobierno de Estados Unidos tiene la autoridad para cancelar los permisos de manera colectiva, sin necesidad de revisar caso por caso. La corte destacó que aunque la terminación de los permisos puede causar daños significativos, las razones presentadas por el DHS para justificar la revocación son suficientes.
El fallo también establece que los beneficiarios del parole humanitario fueron informados de la naturaleza temporal de sus permisos y que, por lo tanto, entendían que podrían ser revocados en cualquier momento.
Dentro de todo el drama, para los beneficiados cubanos la afectación será menor, pues una mayoría de los más de 110 mil que entraron ya ajustaron su estatus gracias a la Ley de Ajuste Cubano. Todos aquellos que ya han iniciado sus procesos de obtener la Green card tras un año y un día de haber entrado a EEUU no tendrán problemas.
El periodista Mario J. Pentón advirtió que la batalla legal sobre el parole humanitario no termina aquí. Es posible que el caso llegue a la Corte Suprema de los Estados Unidos, ya que el fallo fue suspendido previamente por un tribunal inferior.
Presentaron pruebas de fraude al parole
Durante toda la etapa judicial sobre el programa de parole humanitario, la administración Trump presentó nuevas pruebas que exponen un fraude masivo relacionado con las solicitudes procesadas entre enero de 2023 y abril de 2024.
Durante este período, se detectaron manipulación y solicitudes fraudulentas en miles de aplicaciones, especialmente aquellas que involucraban el formulario I-134, completado por los patrocinadores de ciudadanos de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Haití.
El fraude se identificó en diversos puntos, como direcciones IP, con miles de solicitudes enviadas desde ciudades como Tijuana, Houston, Las Vegas y Miami. En algunos casos, se descubrió el uso del número de seguro social de una sola persona para patrocinar a más de 360 personas.


pa fuera todos que no dejen ni uno por ilegales