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Cuba autoriza la importación directa de vehículos eléctricos

Vehículo Tesla estacionado en un centro de carga
Vehículos de la marca Tesla podrían llegar a Cuba en los próximos meses. (Foto © Periódico Cubano)

Como parte de las 176 reformas económicas aprobadas en una sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el gobierno cubano autorizó a las personas naturales la importación directa de vehículos eléctricos.

Según la información consultada por Periódico Cubano, la disposición busca ampliar las opciones de transporte en medio de la escasez de combustible, el deterioro del servicio público y la crisis energética que atraviesa la Isla.

Las personas naturales no contaban con una vía general para importar directamente automóviles eléctricos. Ahora, los interesados solo se encuentran a la espera de las normas complementarias sobre procedimientos, aranceles, límites, requisitos técnicos y mecanismos de pago para utilizar esta nueva modalidad.

Entre las disposiciones anunciadas figura una exención tributaria para los vehículos eléctricos que sean importados junto con una estación de carga alimentada mediante fuentes renovables. El incentivo pretende evitar que el crecimiento de este tipo de transporte genere una presión adicional sobre el Sistema Eléctrico Nacional.

Diputados cubanos respaldaron las reformas económicas del castrismo que permitirán espacios para grandes empresas privadas. (Captura de pantalla © Canal Caribe – YouTube)

La red energética cubana enfrenta apagones prolongados, averías frecuentes en las termoeléctricas y una grave falta de combustible para la generación distribuida.

En esas condiciones, cargar automóviles directamente desde la red pública podría elevar el consumo en horarios de alta demanda y reducir el beneficio energético atribuido a la electrificación del transporte.

Las autoridades sostienen que la combinación de autos eléctricos con paneles solares u otras fuentes renovables permitiría disminuir el consumo de combustibles fósiles importados.

Cuba destina una parte considerable de sus escasas divisas a la compra de gasolina, diésel y otros derivados utilizados tanto en el transporte como en la producción de electricidad.

El paquete también permitirá la importación comercial de piezas, componentes y equipos destinados al ensamblaje y venta de motos, ciclomotores y triciclos eléctricos. Estos vehículos han ganado espacio en los últimos años ante la escasez de ómnibus, el deterioro del transporte estatal y las dificultades para adquirir combustible.

La apertura podría beneficiar a empresas estatales, cooperativas y negocios privados interesados en comercializar medios eléctricos o prestar servicios de mantenimiento. También complementa las autorizaciones anunciadas para que empresas privadas y cooperativas realicen directamente determinadas operaciones de importación y exportación.

La posibilidad de importar un automóvil eléctrico tampoco significa que la mayoría de la población pueda adquirirlo. Los salarios y pensiones estatales han perdido gran parte de su poder de compra debido a la inflación, mientras el costo de un vehículo, el transporte marítimo y una estación de carga puede alcanzar varios años de ingresos.

La medida podría beneficiar principalmente a cubanos que reciben remesas, emprendedores con mayores recursos o familias financiadas desde el exterior.

Aun con esas limitaciones, la autorización constituye uno de los cambios más relevantes aplicados al mercado automotor cubano y evidencia la necesidad del régimen de buscar alternativas frente al colapso del transporte y la falta crónica de combustibles.

Al hablar de manera general sobre las reformas, el presidente designado de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció ante el Comité Central del Partido Comunista la necesidad de introducir cambios urgentes en la economía y la política social de la Isla, durante la presentación de un amplio programa de reformas.

Díaz-Canel afirmó que fueron estudiadas experiencias de China y Vietnam para los cambios de manera económica en la Isla. (Captura de pantalla © Presidencia de Cuba – YouTube)

En su intervención, el gobernante admitió que la burocracia, la lentitud institucional y el aplazamiento de decisiones por parte de su propia administración han frenado la respuesta a la crisis.

Ante los integrantes del único partido político permitido en el país, Díaz-Canel expuso un plan de emergencia que contempla eliminar prohibiciones, otorgar mayor autonomía a las empresas y ampliar la participación del sector privado y la inversión extranjera.

Aunque mantuvo la defensa del sistema socialista y volvió a responsabilizar al embargo estadounidense por buena parte de las dificultades, el mandatario aceptó la existencia de problemas internos que corresponden a las autoridades cubanas. “Lo que depende de nosotros tenemos que cambiarlo nosotros”, afirmó.

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