
El parque solar fotovoltaico Rafael Reyes, situado en Santiago de Cuba, fue conectado este lunes al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), de acuerdo con la prensa estatal, en medio de una aguda crisis energética que tiene sumida a la población en constantes y prolongados apagones.
La planta cuenta con una potencia instalada de 21,8 megawatts (MW) y, según se informó, ya opera con siete inversores sincronizados. Se trata del segundo de los cuatro parques solares planificados para la región oriental del país.
El régimen ha promocionado estos nuevos parques solares como parte de la política inversionista que apuesta por incrementar el uso de fuentes renovables en la generación eléctrica, pero en realidad llegan en un momento de profunda escasez de combustible, especialmente tras la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro y el estrechamiento de relaciones entre Venezuela y Estados Unidos.
De esta forma, el anuncio se produce en medio de una situación crítica del sistema electroenergético, marcada por apagones extensos y un déficit histórico de generación que afectó a gran parte del país durante el fin de semana.
Autoridades cubanas reconocen escasez crónica de diésel
En declaraciones transmitidas por la televisión nacional, el director general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, Lázaro Guerra Hernández, admitió que la falta de combustible diésel es el principal factor detrás de las interrupciones del servicio eléctrico.
“La mayor incidencia es que la generación distribuida la tenemos fuera por falta de combustible prácticamente. No tenemos diésel para la generación distribuida y eso hace que la disponibilidad se vea afectada”, reconoció el funcionario.
A este problema se suman las averías en cuatro unidades termoeléctricas y la salida de servicio de otras dos por mantenimiento, una combinación que ha llevado al SEN a una situación cercana al colapso.
De acuerdo con el parte oficial de la Unión Eléctrica (UNE), este domingo la afectación nacional superó los 1.900 MW durante el horario pico, con apagones que se extendieron por más de seis horas en varias provincias.
En el caso de La Habana, la Empresa Eléctrica informó una afectación máxima de 359 MW a las 6:20 p.m., lo que dejó a amplias zonas de la capital sin electricidad desde las 6:39 p.m. hasta pasada la medianoche.
La entidad reconoció en sus plataformas digitales que “no fue posible cumplir con la programación informada” debido a la limitada disponibilidad de generación base, y alertó sobre la posibilidad de nuevos cortes si no se estabiliza el suministro al SEN.
Pese a este panorama, la conexión del parque solar Rafael Reyes fue presentada por los medios oficiales como un avance hacia “la independencia energética”, en un contexto donde el sistema eléctrico cubano sigue lastrado por la falta de inversiones sostenidas, fallas estructurales y una persistente escasez de combustible.
