
El próximo lunes 11 de mayo, el Tribunal Primero de Sentencia Penal de Tarija abrirá el juicio oral contra el expresidente boliviano Evo Morales. El cargo es por la trata de personas con agravante.
La pena prevista para ese delito, cuando la víctima es menor de edad, oscila entre 15 y 20 años de prisión. Morales lleva meses evadiendo a la justicia, refugiado en el Trópico de Cochabamba bajo la protección de miles de seguidores que mantienen barricadas para impedir su detención.
El juicio oral arranca a las 8:20 de la mañana. El proceso fue declarado reservado para proteger la identidad y la dignidad de la víctima. Junto al expresidente figura como coacusada Idelsa Pozo Saavedra, identificada como la madre de la joven afectada.
Los hechos: una menor de 15 años y una hija
Según las investigaciones de la Fiscalía, Morales mantuvo una relación con una joven identificada como Cindy Saraí V.P. cuando ella tenía apenas 15 años y él ejercía la presidencia de Bolivia. De esa relación nació una hija. La partida de nacimiento registrada en la localidad de Yacuiba fue uno de los elementos que activó la investigación formal, iniciada en septiembre de 2024.
La víctima huyó de Bolivia con su hija y su madre al hacerse público el caso. En agosto de 2025, las tres obtuvieron estatus de refugiadas en Argentina. Las autoridades bolivianas denunciaron que sufrieron hostigamiento y persecución antes de salir del país.
La acusación formal fue presentada en octubre de 2025. Tras ausentarse de dos citaciones judiciales, Morales fue declarado en rebeldía en enero de ese año. La justicia ordenó entonces su arraigo, la congelación de sus cuentas bancarias, la anotación preventiva de sus bienes y la emisión de una orden de aprehensión que sigue vigente.
Más de 170 pruebas en contra de Evo Morales
La Fiscalía llega al juicio oral con un expediente sólido. El fiscal departamental de Tarija, José Mogro, confirmó que el pliego acusatorio incluye más de 170 pruebas de cargo contra Morales. Los padres de la víctima también figuran en el caso como coacusados, señalados de haber actuado en complicidad y recibido favores políticos del entonces presidente.
La defensa de Morales, encabezada por el abogado Nelson Cox, cuestionó el procedimiento de notificación. Señaló que el tribunal notificó a su cliente por edictos de prensa pese a conocer su domicilio procesal. La defensa presentó un recurso por esas presuntas irregularidades. Si no prospera, el juicio oral arrancará según lo previsto.
Si Morales no se presenta a la audiencia, podrá ser declarado nuevamente en rebeldía y enfrentará una segunda orden de aprehensión.
El defensor de la dictadura cubana ante la justicia
El juicio contra Evo Morales no es solo un asunto judicial boliviano. Es también el proceso contra uno de los aliados más leales y vocales de la dictadura cubana en América Latina.
Durante sus años en el poder, Morales modeló su gobierno siguiendo el manual de La Habana. Firmó convenios de colaboración con Fidel Castro que incluyeron la entrada masiva de médicos cubanos a Bolivia y la aplicación del método de alfabetización cubano. Mantuvo vínculos estrechos con los Castro y con el régimen.
Su defensa pública de Cuba no conoció límites. Después de las protestas del 11 de julio de 2021, cuando el régimen cubano encarceló a cientos de manifestantes, Morales declaró ante medios argentinos: “En Cuba hay la mejor democracia, ¿qué dictadura?”.
Días antes del inicio de este juicio, en enero de 2026, celebró el aniversario de la Revolución cubana y la calificó como “un ejemplo para todos nuestros pueblos”. Las redes respondieron con indignación: “67 años de miseria y opresión”, respondió un usuario. Otro escribió: “Pueblo de Bolivia, ahora les queda claro a quién no votar jamás”.
Morales también defendió a Nicolás Maduro y justificó la invasión rusa a Ucrania, construyendo durante años un alineamiento político con los regímenes más autoritarios del hemisferio. Ese es el perfil del hombre que este lunes deberá responder ante un tribunal por haber abusado de una adolescente mientras presidía Bolivia.
Atrincherado pero no libre
Morales permanece en la localidad de Lauca Ñ, en el Trópico de Cochabamba, rodeado por anillos de seguridad formados por sus seguidores. La Policía boliviana confirmó que la orden de aprehensión sigue vigente y que se trabaja para ejecutarla en el momento oportuno.
El mismo hombre que durante años señaló a sus adversarios como agentes del imperialismo lleva meses escondiéndose de una orden judicial emitida por el sistema legal de su propio país. El mismo que alabó la justicia revolucionaria cubana ahora rechaza la boliviana.
El juicio comienza el lunes. El expediente tiene más de 170 pruebas. Y la víctima, una mujer que era una niña cuando todo ocurrió, espera desde Argentina que la justicia haga lo que el poder no hizo cuando más lo necesitaba.
