
Un cubano, identificado como Ariel Ayon, de 53 años, fue detenido por agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán por ser sospechoso de disparar con una pistola de agua a peatones y conductores en Mérida.
El modus operandi consistía en emparejarse con otros vehículos y peatones para dispararles agua desde un Chevrolet Aveo en movimiento, lo que causaba molestias entre los afectados, según medios locales.
La situación alcanzó gran notoriedad cuando usuarios en redes sociales comenzaron a compartir imágenes y relatos de sus encuentros con el antillano. Ante esta situación, la SSP emitió un boletín de búsqueda para identificar al responsable.
La tarde de ayer, tras un operativo de localización, las autoridades pudieron encontrar al vehículo en cuestión circulando por el Periférico Sur de Mérida. Ariel fue detenido de inmediato y ahora enfrenta cargos por alteración al orden público.
El automóvil fue asegurado para los fines correspondientes. Según las leyes locales, la alteración del orden público puede llevar consigo sanciones que incluyen desde uno hasta cuatro años de prisión, multas que oscilan entre cincuenta y doscientos días-multa, y trabajo comunitario de entre cincuenta y doscientos días.
En caso de que Ariel no cuente con estancia legal en territorio mexicano, las autoridades podrían remitirlo al Instituto Nacional de Migración para el inicio de un proceso de deportación.
Cubanos detenidos en Monterrey por llevar un arma de fuego
Por otro lado, un incidente más grave ocurrió en Mexicali, Baja California, donde dos cubanos fueron detenidos por portar una pistola calibre 9 mm oculta y un cargador con 10 cartuchos útiles.
Los detenidos, ambos llamados Amaury, de 49 y 26 años, fueron arrestados por agentes de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana de Baja California, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional (GN).
Los hechos ocurrieron cuando los sospechosos intentaron eludir un control policial en las inmediaciones de la Plaza Comercial Carranza. Al notar la presencia de los agentes, los ocupantes de la camioneta Toyota Matrix, color gris, con placas de Baja California Norte, realizaron maniobras evasivas y aumentaron la velocidad, lo que generó sospechas entre los oficiales.
A pesar de las señales de alto, el conductor no se detuvo, lo que desató una persecución que culminó cuando la Fuerza Estatal de Reacción Inmediata (FERI) interceptó el vehículo en el estacionamiento de la plaza.
Los detenidos, originarios de Las Tunas, fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), que se encargará de determinar su situación jurídica.

