
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel visitó este lunes la Empresa Militar Industrial Granma, ubicada en el municipio habanero de Regla, en una aparición pública que coincidió con un nuevo episodio de tensión verbal entre La Habana y Washington, luego de recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump.
Durante el recorrido, el burócrata comunista fue recibido por el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar), Álvaro López Miera, en una instalación vinculada tanto a la defensa como a producciones para la economía nacional en tiempos de guerra.
La visita ocurrió después de que Trump volviera a referirse a Cuba desde la Casa Blanca. El republicano de 79 años afirmó el lunes 13 de abril que “es posible que pasemos por Cuba tras terminar con Irán”, en alusión a una eventual acción de su administración sobre la Isla, a la que calificó como una nación fallida.
Esas palabras llegaron tras declaraciones previas de Díaz-Canel, quien había asegurado que estaría dispuesto a morir en una eventual invasión militar de Estados Unidos. El cruce de mensajes elevó el tono político entre ambos lados del estrecho de la Florida y volvió a colocar a Cuba en el centro de un discurso marcado por amenazas, propaganda y tensión internacional.
La Empresa Militar Industrial Granma fue fundada en 1961 y ocupa un lugar relevante dentro de la estructura industrial de las Fuerzas Armadas.
Su perfil incluye la fabricación, reparación y modernización de medios de transporte, carros blindados, maquinarias e implementos agrícolas, además de otras actividades asociadas al sostenimiento técnico del aparato militar cubano.

La entidad también se encarga de producir y recuperar piezas de repuesto, así como de brindar mantenimiento al material de guerra de las Fuerzas Armadas. En particular, se menciona la reparación de camiones de marcas como MAZ, Kamaz y Kraz, además del desarrollo de componentes mecánicos para uso militar y civil.
La empresa forma parte de la red de industrias militares cubanas que, además de sus funciones castrenses, participan en labores de sustitución de importaciones y mantenimiento técnico especializado.
Ese doble papel ha sido una constante en el modelo cubano, donde instalaciones bajo control militar se integran a sectores económicos en un contexto de escasez y deterioro productivo.
Burlas en redes sociales por el equipamiento militar de Cuba
Imágenes difundidas el pasado fin de semana por medios oficiales mostraron ejercicios militares en Villa Clara y desataron burlas en redes sociales, después de mostrar a bueyes y mulos cargando armamento soviético.
Los animales supuestamente se entrenaban para darle movilidad al ejército central en caso de una invasión enemiga en la zona montañosa de Jibacoa, en Manicaragua. La escena llamó la atención de numerosos usuarios, que la interpretaron como una muestra del deterioro material que vive el país.
El uso de tracción animal responde tanto a las condiciones del terreno como a las limitaciones logísticas, marcadas por la escasez de combustible y transporte.
Los ejercicios contaron con la supervisión de altos mandos, entre ellos Joaquín Quintas Solá, jefe del Ejército Central.

