
La administración de Donald Trump ha comenzado a deportar a cubanos hacia México, según confirma el periodista Daniel Benítez al referir casos concretos. Por ejemplo, Fidel Delgado, un cubano que fue trasladado el pasado 3 de julio desde un centro de detención en Florence, Arizona, a México.
Este proceso, que hasta hace poco se limitaba principalmente a Cuba, refleja un cambio importante en las políticas migratorias entre Estados Unidos y México, tras la luz verde dada por la Corte Suprema de EEUU para deportar a terceros países, como parte de un acuerdo de cooperación bilateral.
Delgado, quien había permanecido detenido casi dos meses debido a una orden de deportación por no asistir a una cita en corte durante el gobierno de Trump, fue liberado tras recibir su formulario I-220B, pero su arresto en mayo pasado por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) culminó en su deportación hacia México.
Este caso no es aislado. Según fuentes cercanas, al menos doce cubanos fueron deportados la semana pasada bajo circunstancias similares, lo que subraya una tendencia creciente en la administración Trump. El gobierno republicano busca cumplir su promesa de realizar la mayor operación de deportación en la historia del país.
En el caso de Delgado, las autoridades cubanas no aceptaron su deportación, pero fue enviado a México, lo que abre un nuevo escenario para muchos cubanos con órdenes de deportación pendientes.
El gobierno comunista tiene la última palabra en cuanto a la aceptación de los deportados. El Ministerio del Interior (Minint) es el encargado de revisar los casos enviados por ICE y decidir cuáles migrantes serán admitidos en cada traslado.
Según la abogada de inmigración, Rosalí Chaviano, lo que se ha observado en los últimos meses es que las autoridades cubanas tienden a aceptar principalmente a migrantes jóvenes, trabajadores y profesionales, quienes se consideran individuos capaces de aportar al país tras su retorno. En cambio, aquellos con antecedentes penales o que han residido durante mucho tiempo en EEUU sin regularizar su situación son generalmente menos propensos a ser aceptados por el régimen cubano.
Además de los cubanos, el grupo de deportados incluye migrantes de otros países de América Latina, como Venezuela, México y varios países centroamericanos, lo que indica una tendencia a integrar la gestión migratoria de distintas nacionalidades bajo un mismo proceso.
México tiene acuerdos con EEUU desde la administración de Biden para recibir migrantes de Cuba y Venezuela, lo que facilita este tipo de deportaciones.
¿Qué sucede con los cubanos en México?
Los migrantes cubanos deportados a México no son enviados directamente a la isla. Según testimonios recientes, después de su llegada a Nogales, estos migrantes pasan varios días en México antes de ser liberados.
Algunos de ellos han sido localizados en Tabasco, al sur del país. La situación es incierta, ya que se desconoce el futuro de aquellos que no cuentan con los medios para regresar a Cuba o para regularizar su situación en territorio mexicano.

