
Mientras enfrenta una complicada infección pulmonar ingresado en el Hospital Gemelli de Roma, el Papa Francisco, de 88 años, emitió un comunicado correspondiente al Ángelus dominical.
“En estos días me han llegado muchos mensajes de afecto y me han impresionado especialmente las cartas y dibujos de los niños. ¡Gracias por esta cercanía y por las oraciones de confortación que he recibido de todo el mundo!”, expresó.
En estos días me han llegado muchos mensajes de afecto y me han impresionado especialmente las cartas y dibujos de los niños. ¡Gracias por esta cercanía y por las oraciones de confortación que he recibido de todo el mundo!
— Papa Francisco (@Pontifex_es) February 23, 2025
Asimismo, mencionó: “Los exhorto a continuar con alegría su apostolado y a ser, como nos sugiere el Evangelio de hoy, signo de un amor que abraza a todos, que transforma el mal en bien y genera un mundo fraterno. ¡No tengan miedo de arriesgar el amor!”.
El pontífice también expresó su confianza en los tratamientos que ha recibido durante su hospitalización, además de agradecer las labores del personal de dicho centro de salud. “Agradezco de corazón a los médicos y al personal sanitario de este hospital por la atención que me están demostrando y por la dedicación con la que realizan su servicio entre las personas enfermas”, añadió.
Asimismo, habló sobre la guerra en Ucrania y las víctimas de los conflictos alrededor del mundo. “Mañana se cumple el tercer aniversario de la guerra a gran escala contra Ucrania: ¡un acontecimiento doloroso y vergonzoso para toda la humanidad! Mientras renuevo mi cercanía al martirizado pueblo ucraniano, los invito a recordar a las víctimas de todos los conflictos armados y a rezar por el don de la paz en Palestina, en Israel y en todo Oriento Medio, en Myanmar, en Kivu y en Sudán”, manifestó.
La comunicación del pontífice coincidió con un nuevo informe sobre su estado de salud. El Vaticano informó que Francisco pasó una noche tranquila tras haber sufrido una crisis respiratoria el sábado. Matteo Bruni, portavoz del Vaticano, aseguró que el Papa descansó y que su situación general era estable.
Sin embargo, el día anterior los médicos habían advertido sobre la gravedad de su condición. El Papa presentó una crisis respiratoria asmática en el marco de su tratamiento por neumonía y una infección pulmonar compleja. Se le administraron altos flujos de oxígeno y transfusiones de sangre debido a un bajo conteo de plaquetas, lo que podría afectar su capacidad de coagular la sangre.
El pronóstico médico sigue siendo reservado debido a la edad del pontífice y sus enfermedades preexistentes, que incluyen una afección pulmonar crónica. Los especialistas también advirtieron sobre el riesgo de sepsis, una grave infección en la sangre que podría surgir como complicación de la neumonía.
Hasta el momento, no se ha detectado evidencia de sepsis y responde positivamente al tratamiento. El pontífice fue ingresado en el hospital el 14 de febrero tras el agravamiento de una bronquitis que padecía desde días atrás.
Inicialmente, se le diagnosticó una infección respiratoria compleja, que luego evolucionó en neumonía bilateral. Su tratamiento incluye cortisona, antibióticos y oxígeno suplementario.

