
En medio de la aguda crisis económica y social que afecta al país, el Partido Comunista de Cuba (PCC) anunció la convocatoria a su X Pleno, que se celebrará el 4 y 5 de julio en La Habana.
Este evento, previsto días antes del cuarto aniversario de las históricas protestas masivas del 11 de julio de 2021, será una oportunidad para que el liderazgo comunista analice temas clave, como la economía nacional y la situación del sistema eléctrico.
Sin embargo, la ciudadanía parece escéptica sobre los resultados de este tipo de encuentros, acusándolos de ser simplemente excusas para justificar la inacción del gobierno comunista ante tantos problemas en el país.
Según un comunicado oficial, el pleno del PCC abordará temas cruciales para la población, como el cumplimiento del Programa de Gobierno, destinado a corregir distorsiones económicas, y el plan de estabilización del sistema electroenergético nacional.
Además, se discutirá la evaluación de la estrategia política de cuadros, aprobada en el 8º Congreso del Partido, y se presentará una propuesta para el programa conmemorativo del centenario del natalicio de Fidel Castro. En el evento, el Buró Político también rendirá cuentas sobre sus decisiones, y se prevé la aprobación de la convocatoria al 9º Congreso del Partido.
A pesar de las grandes expectativas oficiales sobre estos plenos, muchos ciudadanos cubanos han manifestado su desconfianza respecto a su eficacia. Bárbara Quintero, una usuaria en redes sociales, comentó que estos plenos se convierten en ocasiones para justificar gastos innecesarios.
“Ahí sí habrá luz, comida, bebida, hospedaje, aire acondicionado… Al final no resuelven nada, pero es una justificación a los gastos que tienen”, señaló, haciendo alusión a la percepción de que tales encuentros no generan resultados tangibles.
Por su parte, Oscar Dedieu Machado expresó que lo que Cuba realmente necesita es un cambio estructural. “Hace falta que se acuerde en ese pleno cambiar el sistema que no sirve, para que la economía tenga un vuelco real”, añadió, reflejando el sentir de muchos que ven en estas reuniones más un ejercicio de vanidad política que una respuesta a las verdaderas necesidades del pueblo.
Sarahí Almanza, otra cubana que compartió su opinión en Facebook, expresó su hartazgo hacia ese tipo de eventos: “Qué cansados estamos de tantas reuniones, plenos, congresos, lineamientos, reordenamiento. Se nos ha ido la vida sacrificándonos, resistiendo, y ya este país ni pan para comer tiene. Seguimos aplicando las mismas recetas que ya no resultan”.


como hay HDP JUNTOS