
El gobierno de Donald Trump envió al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), ubicado en El Salvador, a 17 personas vinculadas a las organizaciones criminales conocidas como El Tren de Aragua y MS-13.
Tanto las autoridades estadounidenses como salvadoreñas han señalado que los detenidos son “asesinos” y “delincuentes de alto perfil”; además, seis de ellos enfrentan cargos por abuso de menores.
“Anoche, en un operativo militar conjunto con nuestros aliados de Estados Unidos, trasladamos a 17 criminales extremadamente peligrosos vinculados al Tren de Aragua y la MS-13. Todos los individuos son asesinos confirmados y delincuentes de alto perfil, incluidos seis violadores de niños. Esta operación es un paso más en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado”, escribió Nayib Bukele, presidente de El Salvador.
Este es el segundo envío de deportados con acusaciones de actos criminales que realiza EEUU a la nación centroamericana. El 15 de marzo, más de 200 venezolanos fueron movilizados tras ser acusados de pertenecer al Tren de Aragua.
Last night, in a joint military operation with our allies from the United States, we transferred 17 extremely dangerous criminals linked to Tren de Aragua and MS-13.
All individuals are confirmed murderers and high-profile offenders, including six child rapists.
This operation… pic.twitter.com/Tk1Xq7vnuB
— Nayib Bukele (@nayibbukele) March 31, 2025
Para dichas movilizaciones, la administración de Donald Trump invocó a la Ley de Enemigos Extranjeros, una norma de 1798, que permite deportar a extranjeros sin una audiencia judicial previa por representar un riesgo para la seguridad nacional.
El mandatario republicano, al ofrecer un argumento para respaldar la aplicación de esa normativa, que fue utilizada por última vez en el marco de la Segunda Guerra Mundial, aseguró que el Tren de Aragua estaba “invadiendo” el país.
Previamente, el gobierno estadounidense designó a esa pandilla como una organización terrorista global en 2025, asegurando que sus actividades son una amenaza directa para todo el territorio estadounidense.
A pesar de que un juez federal bloqueó la aplicación de dicha ley, tres aviones fletados por el gobierno estadounidense llegaron a El Salvador con dicha cantidad de venezolanos. Estos fueron detenidos y trasladados al Cecot, una instalación de máxima seguridad, donde permanecer detenidos miembros de peligrosas pandillas salvadoreñas.
Los deportados permanecerán bajo custodia por un periodo inicial de un año, con la posibilidad de renovación. La decisión de aceptar a estos miembros de bandas criminales ha sido ampliamente discutida en la región, pero solo El Salvador ha sido el único país dispuesto a recibir a ese tipo de repatriados.
Por otro lado, otros países de Centroamérica, como Guatemala, Panamá y Costa Rica, han rechazado recibir a estos deportados en sus cárceles, optando solo por servir como “puentes” para las repatriaciones.
Según el presidente centroamericano, la iniciativa funcionará bajo un esquema de “subcontratación” carcelaria, cobrando una tarifa a EEUU que permitirá financiar el sistema penitenciario salvadoreño.

