
Pese a la ola de protestas en toda Cuba, principalmente por parte de la comunidad universitaria, la Empresa de Telecomunicaciones (Etecsa) no tiene en sus planes dar marcha atrás al incremento de sus tarifas.
Según el periodista Mario J. Pentón, una fuente en los niveles más altos de la empresa estatal, que monopoliza el servicio de telecomunicaciones en el país, confirmó que la dolarización en los costos es una política irreversible por ser tomada a “nivel país”.
“Es decir, el tarifazo vino de más arriba y no hay vuelta atrás, aunque el pueblo no pueda pagarla. Como consuelo, Etecsa prepara ‘una de cal: flexibilizar el servicio de Nauta Hogar, ese mismo que la mayoría de los cubanos ni siquiera puede usar porque no tienen electricidad. Otro parche para una realidad que se cae a pedazos”, comentó el reportero en Facebook.
El nuevo ajuste a las tarifas impone un límite de 360 CUP para la recarga mensual de datos móviles, insuficiente para satisfacer las necesidades de acceso a internet. Además, se le suma el cobro adicional en dólares una vez agotados los datos, una medida que agrava aún más la carga económica de los usuarios que reciben sus salarios en pesos cubanos.
En medio del descontento por esta situación, el Consejo de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de la Facultad de Matemática y Computación (MATCOM) de la Universidad de La Habana desconvocó a un paro en rechazo a la nueva política comercial y pidió a los estudiantes que desde ayer lunes regresaran a las aulas.
La decisión de retomar las actividades académicas fue respaldada por 173 votos a favor, 82 en contra y 25 abstenciones, lo que refleja una división interna significativa. Los estudiantes acordaron formar un grupo multidisciplinario con el objetivo de encontrar soluciones que no perjudiquen la recuperación económica de Etecsa, pero que aseguren una mayor equidad en el acceso a las telecomunicaciones para todos los cubanos.
Mientras, alumnos de otras casas de estudio mantienen firme el desacuerdo con la referida compañía y han comenzado a ser acosados por agentes de la seguridad del Estado. Desde la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría (CUJAE), se denunció la presencia de la policía política en el campus.
Según informes del medio independiente Árbol Invertido, los estudiantes fueron sometidos a interrogatorios, acoso y amenazas de expulsión, mientras que algunos fueron forzados a borrar contenidos de sus teléfonos móviles, como el grupo de WhatsApp “CUJAE habla”, que se había utilizado para discutir el tarifazo.
En Holguín también se mantiene el rechazo por parte de los estudiantes y hasta han recibido apoyo de sus profesores. El pasado fin de semana, docentes de Derecho de la Universidad de Holguín emitieron un comunicado en apoyo a los estudiantes que se oponen a las nuevas tarifas impuestas por Etecsa.
Mediante el perfil de Facebook del abogado José Augusto Ochoa del Río, los docentes manifestaron su “más enérgico rechazo” a las políticas de la empresa, calificando las tarifas de acceso a internet como “abusivas” y “discriminatorias”, afectando a una gran parte de la población cubana.
El comunicado resalta que estas tarifas violan lo establecido en el contrato de adhesión de la única empresa de telecomunicaciones del país, y advierte sobre el daño que provoca esta medida, al convertir el acceso a la información en un “privilegio” en vez de un derecho fundamental.


Yo tampoco tengo planes de dar marcha atras a mi decision de no enviar ni un centavo de recarga a la dictadura.