
Andrés Azoy confirmó el fallecimiento de su padre, Gustavo Azoy, tras haber sido hospitalizado de emergencia el fin de semana. El anciano cubano fue rescatado de un incendio en un apartamento ubicado en el tercer piso de un edificio en Hialeah, específicamente en el 460 East y la calle 23. Su esposa, Silvia Azoy, también involucrada en el siniestro, continúa ingresada en condición estable.
El lunes, la policía de Hialeah compartió un impactante video de las cámaras corporales de los oficiales que participaron en el rescate. En las imágenes se observa cómo los agentes realizaron maniobras de RCP al anciano en la propia escena antes de trasladarlo a un centro médico. Cuatro personas y un perro fueron rescatados durante el operativo, que movilizó a bomberos y cuerpos de emergencia.
En el incendio, que dejó el apartamento completamente destruido, Silvia logró escapar, pero Gustavo quedó atrapado hasta que fue rescatado por oficiales con la ayuda de un extintor. La Cruz Roja ofreció apoyo inmediato a los residentes, muchos de los cuales tuvieron que evacuar el edificio.
Gustavo habló con medios locales sobre la situación que enfrenta la familia. Explicó que su madre presenta condiciones favorables para sobrevivir, pero en medio de este alivio, también tienen la tristeza por la muerte de su padre, quien había llegado al hospital en estado crítico por la inhalación de humo.
El perro de la pareja, aunque rescatado por los bomberos, también presentó complicaciones respiratorias. Imágenes difundidas muestran a los socorristas administrándole oxígeno en la escena.
El origen del incendio sigue bajo investigación por parte de las autoridades de Hialeah. Según el hijo de la pareja, el fuego podría haber sido provocado por un aire acondicionado portátil que utilizaban debido a una avería en el sistema central del apartamento.
Los vecinos del edificio describieron momentos de pánico. “Escuchamos dos explosiones mientras veíamos Miss Universo”, relató una residente. Otros destacaron el esfuerzo de jóvenes que improvisaron el uso de una manguera del edificio para combatir las llamas antes de la llegada de los bomberos.
La evacuación fue caótica. Según testigos, la policía desalojó por completo una de las alas del edificio debido a la alta concentración de dióxido de carbono. “Estuvimos afuera hasta muy tarde, y tuvimos que buscar dónde dormir”, dijo una residente. Los daños materiales son significativos y el fuerte olor a quemado impide que los residentes vuelvan al edificio. “Todo quedó destruido”, afirmó otro vecino.

