
La mañana del 12 de octubre comenzó marcada por el dolor y la incredulidad. Yuniel, un joven trabajador de 35 años, perdió la vida a causa del dengue hemorrágico, una enfermedad que cuya incidencia ha aumentado notablemente en Cárdenas, provincia de Matanzas. Los residentes de la ciudad aún no pueden creer que el joven, conocido por su fortaleza y sueños, haya sido víctima de un virus que se ha desbordado en las calles.
Según el perfil de Facebook La Tijera, los síntomas de Yuniel comenzaron como los de muchos otros: fiebre, dolor corporal intenso y malestar general. Pese a ser trasladado rápidamente al Hospital Julio Miguel Aristegui Villamil, el virus avanzó rápidamente y, en cuestión de horas, su corazón se detuvo. A pesar de los esfuerzos médicos, el desenlace fue inevitable.
El caso de Yuniel no es aislado. La provincia de Matanzas enfrenta un aumento alarmante de casos de arbovirosis, especialmente dengue y chikungunya. Vecinos de Cárdenas expresan su descontento, señalando que la falta de medidas preventivas y de recursos ha permitido la proliferación de estos virus.
En las redes sociales, los cubanos se han volcado a expresar su dolor y su frustración. Muchos lamentan la falta de acción del gobierno, que a pesar de enviar refuerzos médicos, no ha logrado garantizar insumos esenciales para frenar la crisis.
La indignación crece cada día. Los residentes de Cárdenas claman por respuestas ante un gobierno que no parece reaccionar a tiempo. Las condiciones en las que vive la población, con agua estancada, basura acumulada y frecuentes apagones, han creado un caldo de cultivo ideal para la proliferación de mosquitos.
Además del dengue, enfermedades como el Zika, la hepatitis y el chikungunya también han afectado a la comunidad. La falta de medicamentos, equipos médicos y personal capacitado son barreras adicionales que complican aún más la lucha contra los brotes. Para los ciudadanos, la sensación de abandono es palpable. Muchos critican abiertamente la ineficacia de las autoridades locales para tomar medidas de prevención efectivas.
Yuniel no solo es una cifra más en las estadísticas oficiales. Su vida, sus sueños y su partida prematura son un recordatorio del grave deterioro en el sistema de salud y en la infraestructura básica del país. Mientras la comunidad sigue llorando su pérdida, la pregunta sigue en el aire: ¿hasta cuándo?
Cubana culpa al chikunguña por la muerte de su padre
La crisis con las arbovirosis también acabaron con la vida de un adulto de la tercera edad. Según Nubia Álvarez, hija de un hombre de 82 años que falleció recientemente, expresó su dolor y desconcierto al culpar al virus del chikunguña por la muerte de su padre.
De acuerdo con su relato, su padre estaba en buena salud, activo, y bien alimentado. A pesar de ser hipertenso, tenía su condición controlada y mantenía una rutina diaria de caminatas. Sin embargo, el 19 de septiembre, comenzó a sentir dolor en las piernas, fiebre, y para la tarde no podía caminar, lo que llevó a Nubia y su familia a hospitalizarlo.
A pesar de recibir atención médica, su padre sufrió un rápido deterioro y falleció el viernes siguiente, tras haber sido ingresado en la unidad de cuidados intensivos. Nubia destacó que su padre nunca presentó los síntomas típicos de enfermedades graves, como dolor de cabeza, vómitos o diarrea, y que los síntomas se asemejaban más a los del chikunguña.

