
Nelson García Santos, destacado periodista cubano, falleció este martes 1 de abril a los 78 años en Santa Clara. La noticia ha generado pesar en la comunidad periodística de la Isla.
La última voluntad del periodista, según se dijo en un comunicado de la página de Facebook del periódico Vanguardia, era ser sepultado en su natal Calabazar de Sagua, y la petición será cumplida por sus familiares. Hasta el momento, no se conoce la causa de la muerte del comunicador.
García Santos dedicó casi cinco décadas al periodismo, consolidándose como una de las figuras más representativas del periódico oficialista Juventud Rebelde y del periódico villaclareño Vanguardia. Reconocido por su talento en la crónica, el reportaje y la cobertura informativa, dejó un legado que marcó a generaciones de reporteros en Cuba.
El presidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), Ricardo Ronquillo Bello, expresó su pesar tras la noticia. “Muere Nelson García Santos y siento como si lo hiciera algo de mí. Así quería y admiraba a uno de los más notables cazadores de noticias del periodismo cubano”, declaró.
Ronquillo Bello destacó en su post el papel de García Santos en la prensa oficialista revolucionaria. “Con su partida se va uno de los personajes claves de una época de nuestra prensa en tiempos de Revolución”, afirmó. Resaltó su integración temprana al movimiento de corresponsales y su contribución a la transformación de los medios tras 1959. “A los gajes y mañas de la vieja escuela, algunas para no abandonar nunca, se unía la energía renovadora de las nuevas búsquedas y tanteos”, agregó.
La carrera de García Santos estuvo caracterizada por su estilo crítico e incisivo. “Sus notas, casi siempre reveladoras, y muchas veces punzantes y críticas, movieron mucho el piso a la desidia y la burocracia y otros males nacionales”, expresó Ronquillo Bello.
Nelson García Santos inició su trayectoria en Juventud Rebelde, medio fundado en 1965 y vinculado a la Unión de Jóvenes Comunistas.
Desarrolló un periodismo cercano a los problemas del día a día, con una mirada que combinaba el análisis profundo y la denuncia de irregularidades, aunque era un ferviente defensor del régimen.

