
Los fallecidos en Las Tunas cuya última voluntad o decisión familiar sea la incineración deben viajar a otras provincias cercanas, pues en el Balcón del Oriente cubano la dirección de Servicios Comunales no cuenta con un incinerador de cadáveres; de hecho, es la única provincia de Cuba que no lo tiene.
En declaraciones al diario oficialista Periódico 26, Eiser Prieto Pons, subdirector de Higiene y Necrología, explicó que, ante la falta de infraestructura, las solicitudes de cremación se tramitan para ser realizadas en provincias vecinas como Camagüey y Santiago de Cuba. Sin embargo, esos crematorios siempre están saturados por la demanda local.
A pesar de contar con el equipamiento tecnológico, la falta de recursos como cemento ha impedido la finalización de la obra civil necesaria. Este es un paso esencial para instalar el crematorio en la capital tunera. Por otra parte, en Las Tunas tampoco funciona el incinerador de restos fósiles, ubicado cerca de Acinox, que permanece inoperativo desde hace mucho tiempo.
Crisis en los cementerios tuneros: están saturados
Las Tunas cuenta con 64 cementerios, pero los de Vicente García y Puerto Padre presentan la mayor crisis de capacidad, ya que están saturados y no hay nuevas inversiones en ejecución.
La falta de espacio para nuevos osarios y nichos agrava la situación. Las autoridades locales aún no han definido la microlocalización para comenzar la construcción de nuevos camposantos, debido a múltiples razones que han forzado cambios en los planes iniciales.
Prieto Pons subrayó que, aunque se realizan esfuerzos de mantenimiento, la solución definitiva depende de la construcción del nuevo cementerio y la instalación del crematorio. Para ambas cosas hace falta dinero que el gobierno local dice no tener.
La situación no ha mejorado a pesar de que hace un año se comenzó con una exhumación masiva de todos los tuneros que fallecieron por el coronavirus. Durante la pandemia, Las Tunas reportó más de 200 fallecidos por el virus. Activistas por los derechos humanos en ese oriental territorio han denunciado la falta de transparencia en las estadísticas y los procedimientos de manejo de cuerpos.
La crisis necrológica en Cuba ha llegado a tal punto que ya no hay cajas disponibles para exhumar a los difuntos, según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH). En el Cementerio de Colón, en La Habana, los familiares de los fallecidos se han encontrado con la falta de urnas para conservar los restos exhumados, dejando a los cuerpos en un estado lamentable.
La situación refleja el abandono y la escasez generalizada que afecta a los cementerios cubanos, donde se observan féretros deteriorados, restos humanos expuestos y un estado general de desidia.

