
Las autoridades sanitarias de Pinar del Río, en el occidente cubano, reconocieron un incremento inusual de casos sospechosos de hepatitis A en los municipios de Pinar del Río y San Luis, en medio de una crisis sanitaria marcada por problemas de agua, saneamiento y deterioro de los servicios básicos en Cuba.
La alerta fue confirmada por la doctora Belkys González Robaina, responsable del Programa de Enfermedades de Transmisión Digestiva, en declaraciones a la radioemisora local estatal Guamá. La funcionaria admitió que la provincia registra un aumento de contagios en zonas específicas.
Según la funcionaria, los casos predominan en los consejos populares Jagüey Cuyují y Cuba Libre, en el municipio cabecera. En San Luis, la mayor incidencia se reporta en el Consejo Popular Urbano.
La hepatitis A es una enfermedad viral que afecta el hígado. Su propagación suele asociarse al consumo de agua o alimentos contaminados y al contacto directo con personas infectadas, un riesgo mayor en territorios con problemas sanitarios.
Las autoridades vinculan el aumento de casos con el actual periodo de lluvias. Sin embargo, residentes y observadores señalan que el problema se agrava por el estado de las redes hidráulicas, el déficit de agua potable y las dificultades para garantizar condiciones higiénicas estables.
El contexto cubano aumenta la preocupación. La escasez de productos de limpieza, la irregularidad en el suministro de agua y el deterioro de la infraestructura pública complican la prevención en hogares, escuelas y centros laborales.
González Robaina pidió a la población acudir al médico ante síntomas compatibles con la enfermedad. Entre las señales de alarma figuran fiebre, dolor muscular, malestar general, coloración amarilla de la piel u ojos y orina oscura.
El llamado oficial ocurre en un sistema de salud golpeado por la falta de medicamentos, reactivos y recursos básicos. Esa situación limita la capacidad de diagnóstico temprano y seguimiento de pacientes en varias provincias del país.
El brote también impacta a la comunidad cubana en el exterior, que sigue con preocupación la situación de sus familiares en la Isla. Reportes previos ya habían señalado casos sospechosos desde inicios de año en zonas como Minas de Matahambre y La Coloma. La expansión hacia otros municipios refuerza las dudas sobre la capacidad de respuesta de las autoridades.
El aumento de hepatitis A en Pinar del Río vuelve a colocar bajo escrutinio la gestión sanitaria del gobierno cubano. Más que un hecho aislado, el brote refleja el costo humano del abandono de infraestructuras básicas en la Isla.
#SOSCuba: Los casos de hepatitis A aumentan en #PinarDelRío y podrían incrementarse, advierte la responsable del Programa de Enfermedades de Transmisión Digestiva en la provincia.
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— DIARIO DE CUBA (@diariodecuba) June 5, 2026
Qué dice el MINSAP
El Ministerio de Salud Pública de Cuba ha negado que el país enfrente una epidemia nacional de hepatitis A, aunque reconoció una situación sanitaria compleja y brotes en provincias como Pinar del Río, Matanzas y Camagüey.
Qué advierte la OMS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que la hepatitis A se transmite por agua o alimentos contaminados y por contacto directo con personas infectadas. También relaciona estos brotes con falta de agua segura, saneamiento deficiente y malas condiciones de higiene.
La OMS también señala que la enfermedad puede causar fiebre, malestar, náuseas, dolor abdominal, orina oscura e ictericia. Para prevenirla, recomienda agua potable segura, lavado frecuente de manos, alimentos bien manipulados, saneamiento adecuado y vacunación.

