
Tras la muerte del preso político Luis Barrios Díaz a causa de una negligencia de las autoridades de la prisión 1580, ubicada en San Miguel del Padrón, en La Habana, un familiar ofreció detalles del maltrato que sufrió el detenido cuando necesitaba con urgencia atención médica.
Según Carlos Hernández, esposo de Aurora Barios Díaz, hermana de la víctima, el estado de salud de Luis se descubrió cuando unos amigos lo visitaron en la prisión, donde cumplía una sentencia de seis años por haber participado en las protestas masivas del 11 de julio de 2021.
Él comentó a sus amigos que lo habían llevado al hospital y le dieron orden de ingreso, pero las autoridades del penal no aceptaron la recomendación de los médicos, debido a la falta de gasolina para realizar los cambios de guardias a cargo de su custodia en el centro de salud.
En esta primera revisión se descubrió que Luis, de 36 años, padecía bronconeumonía muy adelantada, al grado que mostraba complicaciones para respirar. Pese a ello, las autoridades decidieron regresarlo a la prisión y dejarlo en la sala de enfermería.
La esposa sostuvo una conversación telefónica con el general Gerardo y un teniente, quienes aseguraron ante ella que el manifestante se encontraba en una positiva recuperación. Sin embargo, más tarde terminó siendo trasladado al hospital de La Covadonga, donde se le emitió una licencia extrapenal por tres meses.
En el centro de salud, procedieron con una incisión para extraerle un litro y medio de líquido acumulado en un pulmón. Además, se descubrió que en el otro había varias lesiones acumuladas.
Tras la intervención quirúrgica, el preso fue movilizado a terapia intensiva, donde finalmente falleció a causa de un paro respiratorio. Un doctor le dijo a Hernández que la muerte se hubiera evitado con un tratamiento a tiempo.
“No lo hicieron, no le permitieron ingresarse en el hospital, simplemente porque dijeron que no tenían gasolina para relevar al guardia que se tenía que quedar con él. Tampoco había antibióticos, por Dios, en la calle sí hay antibióticos, pero no en el hospital”, expresó el cuñado en un video compartido por el periodista Mario J. Pentón.
Ante esta desgracia para su familia, Hernández desea que el video de su declaración se vuelva viral y llegue a los ojos del vocero oficialista Humberto López, quien en un pasado reportaje dijo que a los presos se les trataba muy bien en las cárceles de la Isla.
“Yo no estoy en España, yo no vivo en Estados Unidos, a mí nadie me está pagando, solamente quiero justicia, porque no se están tratando bien a los presos aquí en Cuba. En este país les violan sus derechos”, manifestó el cuñado, además de declarar que la muerte de su familiar puede ser vista con un asesinato por parte de las autoridades del penal.

