
Un hogar de ancianos en la ciudad de Manzanillo, provincia de Granma, enfrenta una deplorable situación. Sus residentes son víctimas de una infestación de chinches que les provoca problemas de salud.
Lucía Martínez Carrazana, una internauta de Facebook, fue la encargada de exponer la penosa situación que atraviesan los adultos mayores, la cual no ha recibido la correcta atención por parte de las autoridades comunistas.
“Incluso la semana pasada la respuesta del Departamento de Atención al Adulto Mayor fue que esto lo conocía hasta el ministro y que nadie da respuesta”, dijo la internauta, además de publicar imágenes de los ancianos afectados, quienes tienen cientos de picaduras e inflamación.
El problema se agrava con la actitud del médico del recinto, cuya respuesta a la queja es: “se trata de algo normal”. Esta negligencia solo empeora la situación de los ancianos, que de manera general se encuentran en condiciones vulnerables.
Lamentablemente, esta no es una situación aislada. Son muchas las denuncias similares que circulan a lo largo y ancho del territorio cubano, donde personas que no pueden valerse por sí mismas deben arreglárselas ante la penuria y la miseria. En esta ocasión, son alrededor de 165 personas las que están padeciendo este grave problema en el hogar de ancianos de Manzanillo.
Las chinches son insectos parasitarios de la familia Cimicidae, cuyo nombre científico es Cimex lectularius. Se alimentan exclusivamente de sangre y son conocidas por infestar áreas habitadas por humanos, como dormitorios y hogares.
Las picaduras suelen causar reacciones alérgicas en la piel, que se manifiestan como enrojecimiento, hinchazón y picazón intensa, estas aparecen en patrones lineales o agrupadas en áreas expuestas durante el sueño, como brazos, piernas y cara.
La picazón intensa puede llevar a que las personas se rasquen excesivamente, lo que puede causar heridas abiertas, que son susceptibles a infecciones bacterianas secundarias.
Las infestaciones de chinches pueden causar estrés, ansiedad e insomnio debido al temor de ser mordido. Esto puede afectar significativamente la calidad de vida y el bienestar emocional de las personas afectadas.
Para evitar este tipo de problema, se recomienda lavar la ropa de cama y aspirar regularmente las áreas donde duermen las personas. Además, de revisar regularmente los colchones, somieres y muebles en busca de signos de infestación, como manchas de sangre o excrementos de chinches.
En caso de infestación, es recomendable contactar a un profesional en control de plagas para un tratamiento adecuado y seguro. Asimismo, es importante reducir el desorden en el hogar puede minimizar los lugares donde las chinches pueden esconderse.


