
El año fiscal 2026 cerró el miércoles 30 de septiembre con 37 personas fallecidas mientras permanecían bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), la mayor cantidad registrada por la agencia en un periodo fiscal.
El balance coincide con una ampliación de la capacidad de detención impulsada durante la segunda administración de Donald J. Trump y con una reducción de algunas estructuras encargadas de fiscalizar esos centros.
Una revisión realizada por Bloomberg Law y revisada por Periódico Cubano determinó que las causas varían considerablemente. Cinco fallecimientos aparecían inicialmente como presuntos suicidios y otros 13 continuaban pendientes de autopsia o investigación.
También fueron reportados casos vinculados con problemas cardíacos, neumonía y posibles causas naturales. Cerca de la mitad carecía todavía de una conclusión definitiva.
Menor supervisión sobre los centros de ICE
El aumento ocurre después de cambios en los organismos de control del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La Oficina de Derechos Civiles y Libertades Civiles pasó de más de 100 trabajadores a menos de cinco, mientras la Oficina del Ombudsman de Detención dejó de funcionar después de quedarse sin financiamiento del Congreso.
La Oficina del Inspector General conserva funciones de inspección y recibió 20 millones de dólares para reforzar esa labor. Informes recientes señalaron problemas en Krome North, en Miami; el centro de Florida conocido como Alligator Alcatraz, cerrado en junio; y la instalación correccional de Cibola, en Nuevo México. En Krome se identificaron incumplimientos de las normas sobre uso de la fuerza y deficiencias de personal médico.
Entre los expedientes de mayor interés para la comunidad cubana figura el de Geraldo Lunas Campos, de 55 años, quien murió el 3 de enero en Camp East Montana, instalación ubicada en Fort Bliss, Texas.
Autopsia declaró homicidio la muerte de un cubano
La Oficina del Médico Forense del condado de El Paso concluyó que Lunas Campos murió por asfixia provocada por compresión del cuello y el torso y clasificó el fallecimiento como homicidio. ICE había informado inicialmente que el detenido atravesó una emergencia mientras se encontraba segregado y posteriormente el DHS afirmó que los agentes intervinieron cuando intentaba quitarse la vida.
Un testigo declaró a Associated Press que al menos cinco guardias sujetaron al cubano cuando ya estaba esposado y que uno ejerció presión sobre su cuello hasta que perdió el conocimiento. Lunas Campos había llegado legalmente a Estados Unidos en 1996 y residió durante más de dos décadas en Rochester, Nueva York.
Camp East Montana acumuló tres muertes en aproximadamente seis semanas. Una investigación de ProPublica y The Texas Tribune obtuvo más de 160 llamadas al 911 realizadas desde la instalación por emergencias médicas y de salud mental.
Otros cubanos fallecieron durante el mismo año fiscal. Los registros oficiales de ICE incluyen a Denny Adán González, muerto el 28 de abril, y Aled Damien Carbonell-Betancourt, fallecido el 12 de abril. Ambos casos figuraban entre las muertes reportadas por la agencia durante 2026.
El récord anual mantiene bajo examen las condiciones dentro de las instalaciones migratorias, especialmente la atención sanitaria, el uso de la fuerza y los mecanismos disponibles para investigar fallecimientos mientras una persona permanece bajo responsabilidad federal.