
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, acusó el viernes a la agencia de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) de estar acabando con la nómina de policías de varios condados del estado, pues les ofrece más salarios para que se pasen a la agencia federal.
Varios agentes de la policía de condados como Polk y Pinellas recibieron cartas de reclutamiento con incentivos, como un bono de $50.000, por unirse a ICE. Esta situación ha generado un conflicto interno entre las autoridades locales y federales, en un contexto de intensificación de la política migratoria en la Florida, un estado que marca el liderazgo a nivel nacional en contra de la inmigración irregular.
DeSantis instó a los alguaciles y jefes de policía de Florida a luchar por retener a su personal, ya que ICE busca atraer a oficiales con formación en cumplimiento de leyes migratorias.
“¿Por qué tienen que venir a buscar a nuestros agentes que ya están en la pelea?”, advirtió molesto el gobernador. “Solo están cambiándoles la camiseta”, informó la estación miembro de National Public Radio en el área de Tampa Bay, WUSF.
We’re proud of the great work Florida Highway Patrol is doing to keep our state safe and to support our federal partners in immigration enforcement. Americans deserve to be safe from the harms of illegal immigration, and Florida is charging full speed ahead to deliver. pic.twitter.com/wlzKu1G0Qi
— Ron DeSantis (@GovRonDeSantis) August 1, 2025
El sheriff del condado de Polk, Grady Judd, fue uno de los primeros en denunciar públicamente la maniobra de ICE. “Estamos recibiendo correos ofreciendo bonos y beneficios. ¿Así nos agradecen por ayudarles a hacer su trabajo?”, dijo indignado.
En tal sentido, criticó a la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, a quien responsabilizó de esta ofensiva de reclutamiento. En un comentario directo, dijo que Noem “debería ponerse los pantalones grandes y hacer lo correcto” y demandó una disculpa por lo que consideró un desaire a la labor de sus agentes.
Por su parte, el sheriff de Pinellas, Bob Gualtieri, también se quejó de la situación, afirmando que el intento de ICE de reclutar a sus oficiales es inapropiado, ya que afecta la relación de colaboración establecida entre las agencias locales y federales en el ámbito de la seguridad pública.
Los agentes que ICE pretende reclutar son los mismos que han sido capacitados bajo los acuerdos 287(g), que permiten a las fuerzas del orden locales desempeñar funciones de agentes migratorios.
ICE is trying to poach Florida sheriff deputies with $50k signing bonuses after these same departments have been helping them with training and resources. Sheriff Grady Judd is calling them out for biting the hand that feeds them. Listen to the @RyanGormanShow podcast for more. pic.twitter.com/9W9iCThBvR
— NewsRadio WFLA (@WFLANews) August 4, 2025
ICE con presupuesto récord
La aprobación de la ley One Big Beautiful Bill (BBB) por parte del presidente Donald Trump ha otorgado a ICE un presupuesto sin precedentes, consolidándola como la agencia de aplicación de la ley federal más financiada en la historia de EEUU.
Con una asignación de $75 mil millones para el periodo 2025-2029, ICE planea contratar a 10.000 nuevos agentes y expandir su capacidad de detención a 116.000 camas, más del doble de su capacidad actual.
Este aumento de fondos permitirá a ICE intensificar su campaña de deportaciones, con el objetivo de alcanzar hasta un millón de deportaciones anuales. Sin embargo, expertos advierten que una expansión tan rápida podría comprometer los estándares de contratación y supervisión, lo que podría resultar en un aumento de incidentes de mala conducta y abuso de poder.
Florida a la cabeza de la lucha contra la inmigración irregular
Mientras tanto, Florida se ha convertido en un epicentro de la ofensiva migratoria de EEUU, con más de 10.800 arrestos realizados por ICE en lo que va de 2025, y el estado liderando la implementación de acuerdos de colaboración con agencias federales.
Estos acuerdos permiten que la policía local participe en el cumplimiento de las leyes migratorias, a menudo en comunidades latinas y en zonas de alto empleo, como en ciudades de gran población cubana y latina, tales como Miami, Orlando, Tampa y Jacksonville.
El gobernador DeSantis ha sido un defensor de políticas migratorias cada vez más estrictas, posicionando a Florida como uno de los estados más duros contra la inmigración irregular.

