
Este fin de semana, imágenes de uno de los vertederos más impactantes de La Habana se viralizaron en redes sociales. El basurero, ubicado en la calle Virtudes, entre Consulado e Industria, en Centro Habana, justo en el sitio donde antaño se erigía el Teatro Musical de la capital, refleja el grave problema de acumulación de desechos que sufre la ciudad.
El video fue publicado en Facebook por Otmaro Rodríguez, fotógrafo que desde su perfil documenta con frecuencia la crudeza de la vida habanera, marcada por el deterioro y la miseria ante la desidia del gobierno.
En la grabación se aprecia la magnitud del vertedero: contenedores de basura insuficientes, desbordados por la falta de recogida, y montones de desperdicios que se extienden a lo largo de más de una calle, convirtiendo la zona en un foco de suciedad, infección y mal olor a cielo abierto.
Mientras el basurero crece sin control, el video refleja con tristeza cómo la vida continúa: las personas transitan por calles inundadas de desechos, sorteando el espacio que queda libre, sin siquiera mirar un problema ante el que han perdido toda esperanza de solución.
La acumulación de basura en Cuba es, desde hace años, uno de los problemas más graves que aquejan a la población, sin que el gobierno implemente soluciones efectivas. Figuras públicas, como el humorista Rigoberto Ferrera, conocido por sus críticas al oficialismo, han utilizado sus redes sociales para denunciar la alarmante situación de abandono y desidia que atraviesa el país.
Hace unos meses, Ferrera expuso otro vertedero en pleno Centro Habana, uno de los municipios más afectados por el deterioro de sus infraestructuras. El basurero se encontraba junto a la escuela primaria Miguel Fernández Roig, donde los niños, recordó el actor, son los principales perjudicados.
En una publicación contundente, no solo cuestionó la falta de higiene en los alrededores del centro escolar, sino que también subrayó la indiferencia oficial frente a un problema que afecta directamente la salud de menores y vecinos.
Las denuncias de Ferrera son apenas una muestra de un mal mayor que golpea a La Habana: calles repletas de basura, aceras rotas, espacios públicos en ruinas y una evidente ausencia de mantenimiento. Todo ello refleja una gestión ineficaz de las autoridades, que relegan la limpieza y el bienestar ciudadano a un segundo plano.
Poco antes, Gustavo Arcos, profesor de la Facultad de Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual, denunció también en Facebook la acumulación de basura en pleno Vedado, a unos cien metros de La Rampa.
“¿Es algo puntual, local? No, toda la ciudad está consumida por la basura, moscas, ratas, pestilencia. Nadie se salva. Es ahora mismo un sello que identifica la capital de esta nación. Las señas del derrumbe, el fracaso, la desidia, la parálisis de toda gestión administrativa, de todo el sentido mínimo de una civilización”, sostuvo.

