
Al concluir los Juegos Olímpicos de París 2024 el Instituto de Deportes y Recreación Física (Inder) emitió una declaración oficial para valorar de forma preliminar el desempeño de la delegación de Cuba donde culpó a un atleta por no alcanzar medallas y con ello repercutir en el fracaso de los pronósticos oficiales de preseas.
La nota recuerda que a la capital francesa se trasladaron 61 atletas para representar a la Mayor de las Antillas, participando en 53 de las 329 pruebas convocadas. El resultado fueron solo dos medallas de oro, una de plata y seis de bronce, que sirvió para ubicar a la Isla en el lugar 32 por países.
Ello significó “no satisfacer el propósito de un lugar entre los 20 primeros, pero aun cuando restan análisis más reposados, se impone ratificar que no hubo triunfalismo en esa aspiración”, refiere el Inder.
Los directivos del organismo recuerda que esa proyección “la asumimos conscientes de que hacerla realidad demandaría la respuesta casi perfecta de nuestros principales candidatos a coronarse, y el hecho de que solo uno de ellos quedara sin presea demuestra la valía de los estudios de que emergió”.
El Inder no menciona el nombre del o los atletas que estaban planificados para el oro olímpico y cuyo fracaso sirvió para el descalabro de los propósitos oficiales. Sin embargo, el señalamiento encaja perfecto en el boxeador Julio César La Cruz, doble campeón olímpico en Río 2016 y Tokio 2020, que iba a París con la clara etiqueta de favorito para revalidar su corona. El camagüeyano, capitán del equipo, cedió rápidamente en la capital francesa y no pudo conseguir medallas. El otro que podía llegar al oro era el también pugilista Arlen López, aunque terminó llevándose una de bronce.
Además de responsabilizar en uno o varios atletas por el incumplimiento de los planes triunfalistas, el Inder acudió al manido argumento del “bloqueo de Estados Unidos”. Según la nota oficial, Cuba es “un país sin las posibilidades de las grandes potencias e impactado por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de EEUU”.
Por lo tanto, es oportuno “multiplicar el significado de la consagración con qué atletas y entrenadores se sobrepusieron a limitaciones para explotar al máximo la preparación”. Además, explican que Cuba es “atacada y calumniada, sin un solo atleta o entrenador importado en sus filas”.
En el comunicado reconocen que el deporte es utilizado por la “revolución” para exponer los supuestos logros del sistema comunista. “Nuestra delegación, íntegramente conformada por exponentes del sistema deportivo cubano, sostuvo un comportamiento ético, ajustado al juego limpio, la disciplina, el respeto a los contrarios y el espíritu de intercambio fraternal, y recibió estimulantes manifestaciones de simpatía en todos los escenarios, algo que agradecemos con sano orgullo, motivados por el prestigio internacional de la Revolución”.
No obstante, el Inder reconoce que hay “insatisfacción por los desempeños por debajo de lo esperado, más allá de la no obtención de medallas, particularmente en deportes con figuras capacitadas para lograrlas”.
Finalmente, recuerdan que pese a todo, Cuba volvió a liderar a Centroamérica y el Caribe y ocupó el segundo lugar de América Latina, solo superada por Brasil. Asimismo, dedican las medallas a Fidel Castro “a solo horas del aniversario 98 de su natalicio, por ser el creador e impulsor de un sistema deportivo al alcance de todos”.

