
La influencer Taylor Stanbery fue la ganadora del Florida Python Challenge 2025 al capturar y eliminar un total de 60 pitones birmanas en los Everglades de Florida, una de las áreas naturales más importantes de Estados Unidos.
La competencia forma parte de una campaña estatal diseñada para combatir la proliferación de las pitones birmanas, serpientes invasoras que amenazan gravemente los ecosistemas locales.
Del total de 25.000 dólares en premios, la joven se llevó la cantidad más alta, 10.000 USD a modo de recompensa en efectivo. A través de su cuenta de Instagram, seguida por más de 60 mil usuarios, ella compartió imágenes de su cacería en los pantanos.
Ver esta publicación en Instagram
En cuanto a las categorías específicas, los ganadores incluyeron a Michael Marousky, quien capturó la pitón más larga en la categoría de principiantes, alcanzando una longitud de 4.5 metros.
Por su parte, Kennith Chamberland se llevó el premio a la pitón más larga en la categoría profesional con una serpiente de 2.7 metros, mientras que Jonathan Miller logró una captura destacada en la categoría militar con una pitón de 3.4 metros.
En la categoría de mayor número de capturas por parte de profesionales, Donna Kalil se destacó como la ganadora con 56 pitones eliminadas. El evento también premió a los segundos puestos en cada categoría, como Kymberly Clark, quien capturó 7 pitones en la categoría principiante, y Matthew Jamison, quien eliminó 3 pitones en la categoría militar.
Las pitones birmanas tienen un impacto negativo significativo en la fauna nativa de Florida. Se alimentan de especies locales y han contribuido a la disminución de mamíferos nativos, algunas de las cuales están en peligro de extinción.
Las autoridades de la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC, por sus siglas en inglés) han señalado que, aunque las pitones también consumen especies no nativas, su presencia representa una amenaza real para la biodiversidad de la región.
Además de la competencia anual, cualquier persona aún puede contribuir a la lucha contra las pitones birmanas, ya sea eliminando serpientes o reportando avistamientos, ayudando a mitigar los efectos de esta especie invasora.
Las autoridades también continúan investigando los impactos ecológicos de estas serpientes, que se han expandido por diversas áreas del sur de Florida, desde el Lago Okeechobee hasta Key Largo.
La referida especie llegó al estado a través del tráfico de animales exóticos. Tras ser compradas como mascotas, los dueños no pudieron seguir teniéndolas en casa por el enorme tamaño que llega a tener cada ejemplar y comenzaron a liberarlos en los pantanos, donde se han reproducido.
Una pitón birmana puede poner entre 12 y 36 huevos, aunque en algunos casos excepcionales pueden llegar a hasta 100 huevos. El periodo de incubación de los huevos varía entre 60 y 90 días, dependiendo de factores como la temperatura y las condiciones ambientales.
Durante este tiempo, la madre cuida sus huevos, envolviéndolos y manteniéndolos calientes mediante contracciones musculares. Una vez que eclosionan, las crías emergen como serpientes completamente formadas, listas para comenzar su vida independiente.

