Roberto Hernández Navarro, es un joven talento del picheo que en edades tempranas salió de Cuba con el sueño de jugar en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB). Después de varios contratiempos y una parada obligada en República Dominicana firmó un contrato de 320 000 dólares con los Indios de Cleveland.
Ahora con solo 17 años ha regresado a su natal Yaguajay dejando de lado el béisbol del más alto nivel que algún día soñó. ¿Qué lo motivo a tomar esa decisión? ¿Cómo piensa enfrentar la reinserción en la depauperada liga cubana? Lea atentamente fragmentos de una entrevista publicada en el diario local de la provincia.
“Estuve como un año y tres meses en un área en la provincia de Bonao, ahí me vieron los scouts, me daban seguimiento, me hicieron varias pruebas de velocidad, me tomaron videos, y me hicieron entrevistas, vieron mis condiciones y resultados y me firmaron con los Indios de Cleveland. Tenía varias ofertas, pero como ellos hay pocos, no solo se basan en el desarrollo del pelotero, sino en el bienestar general. El contrato fue de 320 000 dólares y las perspectivas eran desarrollarme para llevarme a las Grandes Ligas en el menor tiempo posible”.
“Se oyen muchos casos de peloteros con problemas, conmigo no fue así. En Cuba tiraba 90 millas, allá llegué a 93-94 y sostenida de 90-92”
“No es secreto que el béisbol norteamericano es el mejor pagado del mundo y que con mis condiciones podía tener un buen contrato, pero para mí lo más importante es mi familia, estar en mi casa, por eso decidí regresar a mi país y no alejarme más de él”.
“Tuve la oportunidad de sentarme con los altos jefes del equipo, entendieron mi situación. Me quedé con todo el dinero, pensé que me iban a perjudicar, pero me dieron la oportunidad de estar libre, me dijeron que me cuidara el brazo y que jugara con el béisbol cubano que tenía mucho futuro, entonces rompí el contrato y ya”.
“No es fácil llegar a una habitación en la noche y no tener con quién hablar. Cuando me dijeron que iba al Juego de las Estrellas, no tuve con quien disfrutar esa noticia; a veces uno quiere darle un beso y un abrazo a esa persona que quieres para poder celebrar juntos y tuve que conformarme con enviar un correo… Eso de ver a mi gente por Facebook y no poder abrazarlos es algo que no le deseo a nadie”.
“Pude sentarme con el comisionado, el director del Inder, empezaré en la Academia, aunque comencé en el “Luis Torres” de Yaguajay. No tengo las condiciones que tenía allá, más cuando salí de casa, tenía menos, a veces no tuve pelotas y tiré hasta con naranja agria como dicen los guajiros; siempre he luchado con lo que tengo. Estoy más que ansioso porque los Gallos me den la oportunidad”.
Con información de Escambray


Como el estado cubano, es tan bueno le permitiran, volver a las Grandes Ligas, por supuesto acompañados de sus seres queridos, lo que demostrara que es parte de un reallity show, para agregar aparte del intercambio cultural, un interczmbio en las Grandes Ligas para explotar mas a los peloteros de la isla, e incentivarlos a superarse. Que demuestren que los buenos sentimientos que tienen y no tronchen las posibilidades de este muchacho, que en definitiva los que practicamente fueron agentes de la seguridad cubana, ademas de peloteros se pasean por las calles de los Estados Unidos.
En cuba si se le mete entre ceja y ceja a quien tiene algo de poder no solo lo despoja del dinero que lleve, sino le inventan un caso y lo meten preso, e incluso le inventan un accidente y lo borran de la historia.
Eso lo da la pobre adaptación como muchos de Miami esto es algo muy sicologico tanto tiempo vivir encerrado en una isla sin salir al mundo exterior y que solo se conoce el barrio los amigos la esquina y el no hacer nada cuando salen afuera les choca todo ahora que futuro le espera en cuba esto le va a pesar y hasta la misma familia no se lo dirá pero piensa. Este es un PENDEJO EL ÚNICO DE LA FAMILIA QUE PUEDE SACARNOS DE LA MISERIA Y MIRA LONQUE HACE