
Los trabajadores eléctricos de las provincias de Las Tunas, Sancti Spíritus y Ciego de Ávila fueron movilizados a La Habana para apoyar en la recuperación de la infraestructura energética de la capital cubana tras el paso del huracán Rafael.
La UNE informó que el contingente de Las Tunas, denominado Vicente García, comenzó su viaje con 14 trabajadores, dos carros de servicios y una brigada especializada en reparaciones, que incluye dos técnicos y personal de aseguramiento. Este equipo avanzará hasta los límites permitidos y esperará el momento apto para ingresar a la ciudad.
Desde Sancti Spíritus, llegaron a La Habana 52 linieros junto a 17 medios de transporte especializados en tareas de restauración eléctrica. Estos se suman a un contingente total de 122 trabajadores procedentes de dicha provincia y de Ciego de Ávila. Se espera que todos los efectivos, junto con el personal local, puedan iniciar los trabajos de reparación tan pronto como las condiciones climáticas lo permitan.
En La Habana, la Empresa Eléctrica ya tiene listos 291 linieros, quienes se unirán a la recuperación de la red una vez se determinen los destrozos causados por el huracán. Además, cuentan con 38 podadores, 45 vehículos ligeros, 19 carros cestas y 21 camiones y grúas.
Los primeros efectos del huracán Rafael comenzaron a sentirse en La Habana alrededor de las 2:00 p.m. de ayer miércoles, cuando los fuertes vientos provocaron la desconexión del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). La UNE emitió un breve comunicado en sus redes sociales explicando la aplicación de protocolos de contingencia ante esta desconexión.
Previamente, Lázaro Guerra Hernández, director de electricidad del Ministerio de Energía y Minas, había anunciado que cuando los vientos alcanzaran los 60 km/h, se procedería con desconexiones voluntarias de circuitos en áreas afectadas para evitar daños en la infraestructura y proteger a la población.
El huracán Rafael, de categoría 3, tocó tierra aproximadamente a las 4:20 p.m. en Playa Majana, en la costa sur de Artemisa, acompañado de fuertes vientos e intensas lluvias. De acuerdo con el radar meteorológico, el ojo del huracán, de 30 km de diámetro, impactó directamente en la zona, trayendo consigo los efectos más severos de la tormenta.

