
Nacida en Holguín el 25 de abril de 1936, María Dolores Ortiz Díaz se erigió como una de las figuras más influyentes en el ámbito educativo y cultural de Cuba. Su vida estuvo marcada por un profundo compromiso con la educación, la revolución cubana y la difusión del conocimiento.
Desde su ingreso a la Universidad de La Habana en 1953, María Dolores se sumergió en la vida política y cultural de su época, participando activamente en la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y enfrentándose a la dictadura de Fulgencio Batista. Estos años de lucha y compromiso forjaron su carácter revolucionario y su dedicación a la causa cubana.
Su carrera docente abarcó desde la enseñanza en secundaria básica y en el Instituto Tecnológico ‘José Martí’, hasta posiciones de liderazgo en la Universidad de La Habana y el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona. Su impacto trascendió las aulas, contribuyendo significativamente a la investigación y la pedagogía en Cuba.
María Dolores también desempeñó un papel crucial en la clandestinidad, vendiendo bonos y consiguiendo recursos para la guerrilla en la Sierra Maestra. Su participación en el programa Escriba y Lea de la Televisión Cubana la convirtió en una figura querida y respetada en todo el país, donde compartió su sabiduría y amor por los libros con millones de televidentes.
A lo largo de su vida, recibió numerosos premios y distinciones, incluyendo la Medalla 250 Aniversario de la Universidad de La Habana, la Orden Carlos J. Finlay, la distinción Heroína del Trabajo de la República de Cuba en 2004, y el Premio Nacional de Televisión en 2020.
Además, fue reconocida con el Premio Nacional de Pedagogía en 2007 y nombrada Profesora de Mérito del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona en 2003.
Su legado es una historia de pasión por la educación, compromiso con la revolución y amor por Cuba. María Dolores Ortiz Díaz dejó una huella imborrable en la historia de su país, inspirando a generaciones de estudiantes, educadores y ciudadanos.
Falleció en La Habana el 27 de octubre de 2023, a los 87 años de edad, dejando tras de sí un legado de sabiduría, dedicación y amor por su nación. Su partida marca el fin de una era, pero su influencia perdurará por siempre en los corazones y las mentes de los cubanos.
