
México anunció que podría aceptar migrantes no mexicanos deportados, incluido los cubanos, por Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el pasado viernes que su gobierno está dispuesto a colaborar con Washington si los migrantes no pueden ser repatriados directamente a sus países de origen.
El anuncio llega tras la presión inicial de México para que el presidente electo de EEUU, Donald Trump, realizara las deportaciones de manera directa hacia los países de origen de cada migrante.
Durante una rueda de prensa, Sheinbaum declaró que el país buscará mecanismos de cooperación con EEUU, sin detallar cómo se implementará la medida. Pero sí aclaró que no todas las nacionalidades estarán incluidas en este acuerdo y que México podría solicitar compensación económica para facilitar los traslados.
Sheinbaum explicó que el gobierno mexicano tiene un plan para recibir a los migrantes, aunque enfatizó que México no respalda las deportaciones masivas. Añadió que habrá conversaciones adicionales con la administración estadounidense si estas deportaciones se materializan.
“Ya habrá tiempo de hablar con el gobierno de Estados Unidos si realmente se dan estas deportaciones, pero los vamos a recibir aquí, los vamos a recibir adecuadamente y tenemos un plan”, explicó la sucesora del populista Andrés Manuel López Obrador.
🚨| ÚLTIMA HORA: 🇲🇽🇺🇸 La presidente mexicana Claudia Sheinbaum dice que permitirá al presidente Trump utilizar a México como centro de deportación, incluso para inmigrantes no mexicanos. ¿Qué te parece esta reacción de la socialista Sheinbaum? pic.twitter.com/xVmNufUWwe
— Eduardo Menoni (@eduardomenoni) January 4, 2025
México ya ha aceptado deportados de Cuba y Venezuela en el pasado, especialmente en casos donde esos gobiernos se niegan a recibir vuelos directos desde EEUU. Para abordar la crisis, México planea organizar una reunión regional de cancilleres este mes. La intención es coordinar esfuerzos y reducir la presión en la frontera norte, evitando que la situación escale a una crisis humanitaria.
Las deportaciones masivas prometidas por Trump podrían derivar en un aumento significativo de migrantes en ciudades fronterizas mexicanas, muchas de las cuales ya lidian con altos niveles de criminalidad. En esas zonas, los migrantes no mexicanos corren el riesgo de ser víctimas de secuestros y extorsiones.
Experiencias previas muestran los peligros de estas políticas. Durante el primer mandato de Trump, el programa Protocolos de Protección a Migrantes (MPP), conocido como “Quédate en México”, obligó a miles de solicitantes de asilo a esperar en territorio mexicano mientras sus casos eran procesados. Las condiciones precarias y la violencia en las ciudades fronterizas generaron críticas generalizadas.
Se estima que más de 70.000 migrantes fueron devueltos a México bajo el MPP. En localidades como Tijuana y Ciudad Juárez, enfrentaron campamentos improvisados y dificultades para acceder a servicios básicos. La sobrecarga del sistema migratorio provocó largos retrasos en los tribunales de inmigración, lo que obligó a muchos migrantes a abandonar sus solicitudes.
El gobierno de Joe Biden suspendió el MPP en enero de 2021, pero una orden judicial obligó a reiniciarlo brevemente en diciembre de ese año. El programa fue desmantelado definitivamente en agosto de 2022. Ahora, con el regreso de Trump al poder, los migrantes cubanos podrían enfrentar de nuevo este tipo de políticas.

