
Traficantes de personas arriesgaron la vida de unos 53 migrantes, entre ellos cinco cubanos, al hacinarlos sin ventilación en la caja de un tráiler, con el objetivo de movilizarlos hacia la frontera entre México y Estados Unidos.
El Instituto Nacional de Migración de la nación azteca (INM) informó que los indocumentados fueron detectados cuando se marcó un alto a la unidad en un punto de revisión ubicado en el municipio La Venta, en el estado Tabasco, al sur del territorio mexicano.
Al efectuarse una revisión, los agentes encontraron en la caja a personas oriundas de la Isla y también de Nicaragua, Guatemala, Honduras y El Salvador. En total, eran 51 personas adultas y dos menores.
“Las personas adultas rescatadas fueron conducidas ante las autoridades del INM en Villahermosa, Tabasco, para realizar los trámites migratorios correspondientes, mientas que de las dos menores se dio parte al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia y a la Procuraduría de la Defensa del Menor de la entidad”, dice un comunicado.
Elementos de la Guardia Nacional trasladaron al conductor y a un ayudante hasta las oficinas de la Fiscalía General de la República, en el municipio Cárdenas, Tabasco, y ahora enfrentan cargos por tráfico de personas.
En este operativo también participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del estado en cuestión.
Hace unos días, migrantes cubanos y de otras nacionalidades estuvieron a punto de morir asfixiados por viajar encerrados en la caja de un tráiler perteneciente a una empresa de paquetería.
Agentes de la Guardia Nacional se encargaron de asistirlos cuando el camión fue sometido a una revisión a unos 60 kilómetros de la frontera entre México y EEUU. Los indocumentados recibieron atención médica de emergencia porque presentaban síntomas de intoxicación e insuficiencia respiratoria por la falta de oxígeno.
Migrantes cubanos y venezolanos disolvieron su caravana
El pasado fin de semana, unas 200 personas, en su mayoría de nacionalidad cubana y venezolana, formaron una caravana con el objetivo de arribar a la Ciudad de México para solicitar visas por razones humanitarias.
Tras avanzar unos 40 kilómetros desde la ciudad de Tapachula, fronteriza con Guatemala, el contingente se frenó en el municipio Huixtla y acordaron no continuar el viaje, además de aceptar ser movilizados de regreso al punto de partida por vehículos del INM.
Los migrantes interrumpieron la marcha porque empezaron a presentar fatiga, hambre y deshidratación por avanzar ese tramo bajo las altas temperaturas que se registran actualmente en el territorio mexicano.

