
Migrantes cubanos que se trasladaban hacia la frontera sur de Estados Unidos fueron interceptados en el centro de México por parte de agentes de la Guardia Nacional y del Instituto Nacional de Migración (INM).
Un breve comunicado del gobierno mexicano indica que 17 personas procedentes de la Isla terminaron bajo custodia, tras una revisión en la central de autobús ubicada en el estado de Puebla.
Los antillanos no contaban con visas o la Forma Migratoria Múltiple, que permite a los extranjeros permanecer un máximo de 180 días en el territorio de la nación azteca.
Según las últimas estadísticas compartidas por el INM, los cubanos se mantienen como el tercer grupo de migrantes ilegales con mayor presencia en México desde que inició el actual año.
Entre el 1 de enero y 13 de abril se interceptaron a 15.907 ciudadanos oriundos de la Isla, quienes únicamente fueron superados por 21.965 hondureños y 21. 954 ciudadanos de Guatemala.
Los antillanos tienen como principal objetivo arribar a Estados Unidos para solicitar asilo a fin de no regresar a la Isla, donde actualmente se vive una difícil crisis económica mezclada con un ambiente cada vez más represivo.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza ha reportado un notable aumento de migrantes cubanos encontrados en diferentes puntos de los límites entre México y EEUU, principalmente en los sectores del río, en Texas, Yuma y en el suroeste de Arizona.
Según la agencia federal, más de 33 mil cubanos cruzaron las fronteras terrestres hacia EEUU, una cifra que supera por mucho a las 16.000 personas de la Isla arrestadas durante el mes de febrero.
Los indocumentados se entregan a los agentes fronterizos luego de ingresar de forma ilegal a la nación norteamericana, para no dificultar su estancia por falta de documentos y de esta forma iniciar un caso de asilo en las cortes judiciales o ampararse en la Ley de Ajuste Cubano.
La mayoría de las personas de la Isla que obtienen una libertad condicional mientras se procesan sus respectivos casos, generalmente se movilizan hacia Florida, donde se ha reportado un incremento de solicitantes de apoyos para refugiados en el Departamento de Familias y Niños.
Los migrantes reciben por parte de las autoridades 180 dólares en efectivo, 200 dólares en cupones de alimentos y un seguro médico por seis meses. Además, algunos preguntan sobre la posibilidad de conseguir un permiso de trabajo.
A principios de mes se reportó que la espera para obtener esta ayuda era casi de dos días de cola en Miami y por ello el gobierno del estado naranja decidió abrir otra sucursal en la ciudad de Opa-locka.

