
El médico cubano Reynaldo Ochoa, conocido cariñosamente como “Rey el médico”, falleció en la Isla de la Juventud después de haber permanecido ingresado en terapia intensiva tras varias operaciones por un sangrado digestivo. Semanas antes de su muerte, amigos y allegados habían iniciado una campaña urgente para conseguir medicamentos que necesitaba durante su hospitalización.
El facultativo recibió sepultura durante la mañana del martes 13 de octubre de 2026 en el Panteón de los Masones del cementerio de Nueva Gerona, según informó en Facebook el comunicador Ramón Leyva Morales, conocido como Carapachibey Pinero.
La despedida estuvo acompañada de una fotografía del médico con su bata blanca y estetoscopio. “Parte un alma de batas blancas que dedicó años de su corta existencia a sanar almas y salvar vidas”, escribió Leyva Morales, quien expresó su pesar por la pérdida.
Reynaldo Ochoa estuvo en terapia intensiva tras varias cirugías por un sangrado digestivo
El 29 de septiembre, Nayaila Rodríguez García había publicado en Facebook un mensaje solicitando ayuda para Reynaldo Ochoa, a quien identificó como un querido amigo que atravesaba una situación extremadamente delicada.
“Nuestro querido amigo Reynaldo Ochoa, Rey el médico como lo conocemos la mayoría, está pasando por un momento muy difícil”, escribió Rodríguez García.
En aquella publicación explicó que el médico se encontraba ingresado en una unidad de terapia intensiva, después de haber sido sometido a varias intervenciones quirúrgicas debido a un sangrado digestivo. Su estado era grave y, de acuerdo con el testimonio, estaba luchando por sobrevivir.
La situación llevó a sus allegados a solicitar públicamente varios medicamentos, entre ellos tramadol o morfina, ranitidina, omeprazol, metoclopramida, levofloxacino y albúmina. La petición especificaba que necesitaban presentaciones para administración intravenosa.
La publicación también mencionaba el meropenem, un antibiótico utilizado para tratar determinadas infecciones bacterianas graves. Rodríguez García explicó que habían conseguido localizar ese tratamiento, al que describió como una parte importante de los medicamentos que necesitaba el paciente.
Sin embargo, no se ha confirmado públicamente si todos los demás fármacos solicitados llegaron a conseguirse ni si la falta de alguno de ellos afectó la evolución clínica del médico.
Amigos pidieron medicamentos para intentar salvar la vida del médico cubano
La petición realizada a finales de septiembre reflejó la preocupación de los allegados de Ochoa, que recurrieron a Facebook con la esperanza de encontrar personas dispuestas a facilitar los medicamentos necesarios.
“Cualquier aporte o ayuda para compartir esta publicación nos será de enorme valor”, expresó Rodríguez García, quien pidió a quienes tuvieran acceso a los fármacos que se comunicaran con ella mediante mensajes privados.
La necesidad de buscar medicamentos fuera de los canales hospitalarios se produce en medio de la escasez de medicamentos y materiales médicos que afecta a los centros sanitarios cubanos.
El Gobierno reconoció en 2026 que el país disponía de apenas el 30% de los medicamentos incluidos en su cuadro básico. Además, las dificultades para realizar intervenciones quirúrgicas por falta de insumos han afectado a miles de pacientes en distintas provincias.
En la propia Isla de la Juventud, a finales de agosto, falleció María Luisa Mendoza, hermana del pelotero cubano Héctor Mendoza, después de ingresar con dengue hemorrágico en el hospital Héroes del Baire, de Nueva Gerona. Según una denuncia difundida entonces, sus familiares tuvieron que buscar suero debido a la falta de ese insumo en el centro sanitario.
No obstante, en el caso de Reynaldo Ochoa no existen elementos suficientes para afirmar que su muerte haya sido consecuencia de la escasez de medicamentos. La información difundida permite conocer la gravedad de su estado, las operaciones a las que fue sometido y la búsqueda de tratamientos, pero no establece la causa médica definitiva del fallecimiento.
Conmoción en Nueva Gerona por el fallecimiento del doctor Rey
La muerte de Reynaldo Ochoa vuelve a poner el foco en las dificultades que atraviesan los profesionales sanitarios y sus pacientes en el municipio especial.
En junio, el oncólogo Álvaro Pérez Pérez denunció que había recibido una multa de 4.000 pesos mientras intentaba vender artículos usados para completar sus ingresos. Su caso generó una movilización ciudadana que permitió recaudar más de 323.000 pesos en apoyo al especialista.
Las carencias también contrastan con los planes gubernamentales para desarrollar instalaciones de turismo médico en la Isla de la Juventud, anunciados mientras persisten problemas de abastecimiento y funcionamiento en la red sanitaria.
Sobre Reynaldo Ochoa, las publicaciones conocidas no precisan su edad, especialidad médica ni el hospital donde permaneció ingresado. Tampoco se ha divulgado un informe clínico que explique las complicaciones finales que provocaron su fallecimiento.
El mensaje de Carapachibey Pinero, publicado con motivo de su sepelio, constituye una despedida a un profesional recordado por su dedicación a los pacientes. Apenas dos semanas antes, sus amigos todavía intentaban reunir los medicamentos necesarios para ayudarlo a superar su grave estado de salud.