
El físico nuclear cubano Fidel Castro Smirnov, nieto del fallecido dictador Fidel Castro, recibió el Premio Mundial de Reconocimiento Público “Al Servicio de la Humanidad”, durante una ceremonia celebrada el pasado sábado en Moscú.
La entrega del reconocimiento ocurrió durante la clausura de la Segunda Asamblea Pública Mundial “Nuevo Mundo: “Valores que Unen”, un evento que reunió a más de 5.000 participantes y que estuvo dedicado a promover valores internacionales relacionados con la cooperación y el entendimiento entre pueblos, informó Prensa Latina.
Además de Castro Smirnov, también galardonaron al exmandatario yemení Ali Nasser Mohammed, el ruso Vladimir Yakunin, el kirguís Tokon Mamytov, la sudafricana Lindiwe Nonceba Sisulu, la griega Lisa Sotilis y el brasileño Marcos César Pontes.
Según la descripción difundida por la agencia de noticias oficialistas, el premio se concede a estadistas, científicos, representantes de la cultura y figuras públicas cuyas trayectorias “se han convertido en un ejemplo de servicio a la sociedad”, además de contribuir al fortalecimiento de la paz, la dignidad humana y la responsabilidad por el futuro.
Sin embargo, la información oficial no detalló cuáles fueron los proyectos, investigaciones o acciones específicas que llevaron a otorgar el reconocimiento al nieto del fallecido dictador.
Un físico nuclear sin aportes concretos
Castro Smirnov se graduó en Física Nuclear y posee un doctorado en Biología, de acuerdo con los datos disponibles sobre su trayectoria académica. Aunque ha desarrollado una carrera científica, hasta el momento no se han divulgado públicamente los aportes concretos que, según los organizadores del premio, representan un beneficio para la humanidad o para la sociedad cubana.
Durante su intervención en la ceremonia, Castro Smirnov habló sobre la importancia de la dignidad humana y afirmó que esta no debe entenderse como un concepto abstracto.
Según citó Prensa Latina, el científico aseguró que la dignidad se refleja en elementos concretos como escuelas funcionando, hospitales con capacidad de atención, laboratorios con recursos y redes eléctricas capaces de garantizar electricidad permanente a las familias.
El nieto de Fidel Castro afirmó además que cuando esas condiciones son negadas a un pueblo “no por escasez real, sino por decisión de otros”, la dignidad se convierte en una afectación concreta.
Las declaraciones de Castro Smirnov fueron interpretadas como una referencia a las sanciones y restricciones estadounidenses contra el gobierno cubano, que La Habana señala como una de las causas principales de sus dificultades económicas y energéticas.
No obstante, investigaciones periodísticas han señalado también problemas internos relacionados con la gestión energética y el suministro de combustible.
Durante el verano de 2025, reportes de medios independientes indicaron que al menos nueve embarques de petróleo enviados desde Venezuela hacia Cuba no llegaron a sus destinos previstos, en medio de una crisis marcada por prolongados apagones en la Isla.
La situación del sistema eléctrico cubano se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la población, con interrupciones que en algunas zonas han superado las 20 horas diarias.
Nuevas declaraciones sobre el legado del fallecido dictador
El nieto del fallecido dirigente cubano ha participado en los últimos meses en actos y declaraciones públicas relacionadas con la figura de su abuelo. A finales de agosto, afirmó que Cuba fue el “objeto de estudio” de Fidel Castro y aseguró que los cubanos aspiraban a seguir su ejemplo.
En abril, durante una actividad en Rusia, sostuvo que “las bombas no podrán matar las ideas de Fidel” y afirmó que el pensamiento del exgobernante seguía presente en Cuba y América Latina.
El pasado 13 de agosto, el Gobierno cubano conmemoró el centenario del nacimiento del exmandatario con un acto cerrado en un teatro, sin grandes concentraciones públicas. En esa ocasión, el presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que el líder fallecido “está de vuelta”.
