En abril de 2019, dos médicos cubanos, Assel Herrera Correa y Landy Rodríguez Hernández, fueron secuestrados en Mandera, en el noreste de Kenia, cerca de la frontera con Somalia.
Ambos galenos trabajaban como parte de un programa de cooperación médica cubano-keniano en la región. El grupo responsable del secuestro fue identificado como Al-Shabaab, una organización terrorista con sede en Somalia.