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Noviembre y Yucatán unieron a Fidel y al “Che”

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Noviembre y Yucatán unieron a Fidel y al “Che”

Noviembre y Yucatán son un mes y un sitio claves en la historia de la Revolución Cubana.

Noviembre y Yucatán unieron a Fidel y al “Che”

Fidel Castro usando sombrero charro en visita a México. (INTERNET)

En Chichén Itzá, una de las siete maravillas del mundo moderno, a 120 kilómetros al oriente de Mérida, la capital de Yucatán, Fidel Castro y Ernesto Guevara de la Serna, “Che”, se reunieron en noviembre de 1955 y ahí pactaron una alianza que finalmente se materializó en una revuelta para derrocar a Fulgencio Batista e iniciar uno de los grandes movimientos sociales del Siglo XX.

El amor no estuvo ausente de estos asuntos de la guerra:

Fidel, como ya hemos informado, pasó en Yucatán entre tres semanas y un mes en 1955, buscando alguna ruta marítima que le permitiera desembarcar en Cuba –isla separada de la Península de Yucatán por una breve franja de mar llamada Canal de Yucatán- y ahí tuvo tímido romance con la profesora Lía Cámara Blum. Hubiera salido con su Granma y sus 80 guerrilleros de algún puerto yucateco o de la isla de Cozumel, en Quintana Roo, pero la presencia en la región de muchos espías de Batista lo hizo desistir y elegir al puerto de Tuxpan, en Veracruz.

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El Che junto a su esposa y sus hijos. (INTERNET)

El “Che” era un médico argentino que entró a México por Chiapas huyendo de Guatemala, donde participo en la defensa del gobierno del general Jacobo Arbenz en 1954, derrocado por un golpe de estado que contó con el apoyo de la CIA y prohijado por la preocupación estadounidense de que la nación centroamericana cayera en manos del comunismo soviético.

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Ernesto Guevara el «Che». (INTERNET)

En la capital del país, Ernesto Guevara conoció a Raúl Castro en 1954 y juntos prepararon la llegada de Fidel, recién amnistiado por Batista. También conoció a Hilda Gadea Acosta, una peruana radicada en el país con quien vivió un romance. Guevara había llegado a Tapachula el 21 de septiembre de 1954 en compañía del guatemalteco Julio Roberto Cáceres, El patojo (niño en el caló chapín). Ya en la capital de México trabajaron como fotógrafos y el Che eventualmente también como médico en el Hospital General.

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Ernesto Che Guevara. (INTERNET)

El Che se casó con Hilda por lo civil el 18 de agosto de 1955 en el pueblo de Tepoztlán, en el Estado de México, entidad vecina de la Ciudad de México, pero por sus ocupaciones guerrilleras (entrenaba en estrategias de guerra y técnicas de defensa personal y manejo de armas con otros 80 cubanos en montes del municipio de Chalco, siempre en el Estado de México) y su labor como médico en el Hospital General no pudieron viajar de luna de miel sino hasta noviembre, cuando recorrieron sitios de Chiapas y llegaron a Yucatán, en cuya zona arqueológica más famosa, Chichén, tuvo un encuentro con Fidel.

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El Che Guevara y su esposa de luna de miel en Chichén Itzá. (INTERNET)

El matrimonio Guevara Gadea tuvo una hija mexicana, Hilda Beatriz Guevara Gadea. Y en lo que es una prueba de su amor por Yucatán, el hijo de ésta fue bautizado con Canek Sánchez Gadea. Canek (en maya quiere decir Lucero amarillo) es el nombre de guerra de un mítico héroe maya, el panadero Jacinto Uc de los Santos, quien encabezó una revuelta contra los dominadores españoles el 19 de noviembre de 1761 en un pequeño pueblo yucateco llamado Cisteil (se pronuncia Quisteil).

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Acta matrimonial de Ernesto Guevara y la economista peruana Hilda Gadea. (INTERNET)

Al triunfo de la revolución en 1959, Hilda y su hija se trasladaron de México a Cuba, donde se divorció de Ernesto, quien en la guerrilla conoció a Aleida March de la Torre, con quien vivió un romance aun cuando eran casado. Casaron el 9 de julio de ese mismo año en La Habana y tuvieron cuatro hijos: Aleida, Camilo, Celia y Ernesto.

Ernesto Guevara, a quien el filósofo Regis Debray llama El cruzado –contraponiéndolo a Fidel, El monarca- fue el brazo destructor de la revolución y su ímpetu lo llevó a vivir siempre al filo de la muerte, ocurrida en las selvas bolivianas el 9 de octubre de 1967.

El amor, sin embargo, lo llevó a sus 27 años a Yucatán, un estado mexicano que jugó papel determinante en su relación con Fidel.

Artículo de opinión publicado bajo la Política de Renuncia de Responsabilidad de Periódico Cubano

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1 Comentario

1 Comment

  1. Avatar

    Jorge Delgado

    20 noviembre, 2018 at 8:15 am

    Da gracias a la libertad de prensa a la que esos mismos hijos de la gran puta han privado a los cubanos durante todo este tiempo. Aun muertos se les odia.

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