
Cada 17 de diciembre, el Santuario Nacional de San Lázaro, ubicado en El Rincón, La Habana, recibe a miles de peregrinos cubanos y extranjeros que acuden a rendir homenaje a San Lázaro, una de las figuras religiosas más veneradas en Cuba. Este año, las autoridades eclesiásticas han detallado las medidas organizativas para garantizar la seguridad y el orden durante las actividades.
Del 10 al 18 de diciembre, la imagen de San Lázaro estará expuesta en el atrio del santuario, permitiendo su veneración desde el exterior. Debido a restricciones sanitarias y de seguridad, entre el 14 y el 17 de diciembre no se permitirá el acceso al interior del templo ni a las pilas de agua bendita. En su lugar, los peregrinos podrán traer agua que será bendecida por los sacerdotes.
Las misas se realizarán en horarios específicos: el 16 de diciembre a las 9:00 a.m., 11:00 a.m. y 4:00 p.m.; el 17 de diciembre desde las 7:00 a.m. hasta las 6:00 p.m.; y el 18 de diciembre a las 10:00 a.m. Durante estos días, el santuario operará de manera ininterrumpida para atender a los fieles.
Se han establecido estrictas normativas para preservar el orden. Está prohibido ingresar con armas, objetos punzantes o bebidas alcohólicas. Los organizadores recomiendan evitar traer niños y personas mayores debido a las aglomeraciones, y piden a los asistentes portar agua, alimentos y medicamentos si planean estancias prolongadas.
Además, se han dispuesto áreas exteriores para recibir velas, flores y otras ofrendas. Las autoridades subrayan la importancia de mantener una actitud de respeto, piedad y disciplina durante el evento.
El acceso vehicular al santuario estará regulado, por lo que se aconseja a los peregrinos mantenerse informados a través de los medios oficiales y respetar las leyes del tránsito que se dispongan. Para garantizar un ambiente propicio para la reflexión y la devoción, no se permitirán fiestas ni celebraciones ajenas al culto religioso.
Las festividades culminarán el 18 de diciembre, y a partir del 19 se restablecerán los horarios habituales del templo.
El santuario, ubicado en el municipio de Boyeros, a unos 4 kilómetros al suroeste de Santiago de las Vegas, es un punto de encuentro para quienes buscan alivio espiritual. Su importancia trasciende las fronteras religiosas, convirtiéndose en un espacio donde confluyen tradiciones católicas y afrocubanas.
San Lázaro, también conocido como Babalú Ayé en la religión afrocubana, es considerado el santo protector de los enfermos y desvalidos. Su imagen, representada como un anciano con muletas y llagas acompañado de perros, simboliza esperanza y fe. Desde su inauguración en 1917, el santuario en El Rincón se ha convertido en un punto de peregrinación anual, donde los fieles realizan actos de sacrificio como caminar descalzos, arrastrarse de rodillas o cargar pesadas cruces.
En tiempos de crisis, miseria y dificultades extremas, la fe y las creencias religiosas suelen convertirse en refugios fundamentales para muchas personas. Ante la incertidumbre y la falta de soluciones materiales, los individuos buscan en la espiritualidad una fuente de consuelo y esperanza. Las religiones, con sus promesas de redención, protección divina y superación de las adversidades, ofrecen una narrativa que ayuda a sobrellevar el sufrimiento diario.

