
Una familia de Santiago de Cuba enfrenta momentos de angustia tras la desaparición de la señora Engracia Martínez Peña, de 85 años, quien padece Alzheimer y por ello se encuentra en un estado mental vulnerable, informó el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada.
Engracia salió de su vivienda en el edificio Cobany #29, entre Anacaona y Mambí, en el reparto Santa Bárbara, Terraza Vista Alegre, el jueves pasado, y desde entonces no ha regresado ni ha sido localizada. La incertidumbre crece entre sus seres queridos, quienes no han tenido noticias de ella.
Según relata su familia, la anciana le informó a su esposo que viajaría a Granma para visitar a un hermano, lo que parecía una salida rutinaria. Sin embargo, al contactar con dicho familiar, confirmaron que la octogenaria nunca llegó al destino.
La familia de Engracia, profundamente angustiada por la falta de noticias, hace un llamado urgente a la población. Piden que, si alguien la ha visto o tiene información sobre su paradero, se comunique inmediatamente al número +53 59785043, de Yadira Abdala, hija de la desaparecida.
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta la memoria, el pensamiento y las habilidades de una persona para realizar tareas cotidianas. Quienes padecen esta condición, especialmente en etapas avanzadas como la de Engracia, experimentan pérdida de orientación, confusión y, en muchos casos, dificultad para reconocer a sus seres queridos.
Esto hace que quienes sufren de esta enfermedad se encuentren en una situación de alta vulnerabilidad, tanto por su condición médica como por la inseguridad que afecta a muchas regiones de la Isla.
Una seguidora de Mayeta Labrada, identificada como Mayelin Duany, comentó que le pareció verla en una zona comercial. “Yo le di un pan, ella estaba pidiendo dinero y estaba un poco desarreglada”, comentó.
Los internautas esperan que aparezca pronto, aunque también decenas coincidieron en mencionar que, por su condición mental, su familia ya no debe permitir las salidas de casa sin compañía.


Me parece realmente una falta de cuidado por parte de la familia que ahora se muestra muy preocupada por
la señora Engracia. Como es posible que dejen a una persona de 85 años y con Alzheimer salir sola y mucho
menos distante de donde vive . Dios quiera que la encuentren pronto y que este bien