
El periodista oficialista Jesús Álvarez López quien trabaja para la emisora radial CMHW, que propaga el discurso del Partido Comunista de Cuba (PCC), reconoció que “hoy estamos peor” que a principios de año, pero no renuncia a seguir por la vía del comunismo que ha conducido al fracaso económico, social y demográfico de la población cubana dentro de la Isla.
En su más reciente comentario, el periodista denuncia la creciente crisis en la producción y distribución de leche en la provincia de Villa Clara, donde la recolección diaria se ha desplomado de 150 mil litros el año pasado (un día típico de octubre) a solo 60 mil litros en 2024.
Dicha reducción ha provocado una alarmante escasez en el acopio hacia la industria láctea, por lo cual se han detenido las entregas de leche a los casos de dietas médicas y los niños menores de siete años. Para esos últimos se pasó a autorizar la compra de leche en polvo de importación.
En su crítica, el defensor del comunismo culpa a los llamados “mercaderes del desorden”, un grupo que, según él, compra la leche a los campesinos a precios más altos que los establecidos por el estado, creando un mercado paralelo que pone en desventaja al estado.
Aunque el precio de compra de la leche aumentó considerablemente desde marzo, Álvarez asegura que el problema no se resuelve solo con dinero, pues estos intermediarios siempre ofrecerán pagar más. Lo anterior entonces sería una evidencia suficiente para dejar el control de precio y liberalizar toda la agricultura, pero los comunistas siguen empeñados en hacer lo mismo, aunque no resulte eficiente.
Otra causa señalada por el comunicador es la implementación de la bancarización forzada. Según él, los problemas de pago a los productores de leche han agravado la situación, dado que muchos no han recibido las tarjetas magnéticas necesarias para gestionar sus ingresos. Si estas hubieran llegado a tiempo, opina Álvarez, no existirían tantas deudas con los productores, y se evitarían “desvíos del producto hacia el mercado negro”.
La situación de la leche en Villa Clara refleja un problema mayor que afecta a todo el sistema de acopio en el país. A pesar de que existe una legislación clara que prohíbe la venta de leche por fuera de los contratos forzados que obliga a los campesinos a venderle leche al estado, cada vez es más común que se incumplan dichos acuerdos. La solución planteada desde la prensa oficialista es “supervisión y más sanciones” para los campesinos cubanos.
El periodista oficialista también critica la falta de eficacia del sistema empresarial agrícola, al que culpa por no estar al tanto de las incidencias que afectan al sector. Según él, esta desconexión entre los diferentes niveles de gestión ha contribuido al fracaso del acopio de leche, algo que empeorará con la llegada de la sequía.
Lo cierto es que la crisis actual pone en riesgo la alimentación de los sectores más necesitados, mientras que el gobierno cubano sigue sin ofrecer soluciones claras a los problemas del sector agropecuario.

