
El gobierno cubano analiza establecer medidas para ordenar la instalación de paneles solares en techos de viviendas y edificios, luego del crecimiento de estos sistemas en varias zonas del país, especialmente en La Habana.
La medida surge en medio de la crisis energética que ha llevado a numerosos ciudadanos a buscar alternativas privadas para enfrentar los prolongados apagones, informó la Agencia Cubana de Noticias.
Armando Rodríguez Batista, ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), compartió en sus redes sociales una publicación de Naturaleza Secreta donde se reconoce el auge de los paneles fotovoltaicos en los tejados de la capital, pero se advierte sobre la necesidad de supervisar el fenómeno para evitar futuros problemas estructurales o urbanísticos.
Aunque las autoridades aseguran que no habrá sanciones para quienes ya instalaron estos equipos, el mensaje apunta a una intención de unificar criterios técnicos y establecer controles sobre nuevas instalaciones.
Expertos alertan sobre riesgos de instalaciones sin planificación
La arquitecta Dania González Couret, profesora de la Universidad Tecnológica de La Habana y fundadora de Cuba Solar, explicó que los paneles solares pueden representar una oportunidad para mejorar la eficiencia energética de los hogares cubanos.
La especialista señaló que las cubiertas fotovoltaicas dobles no solo permiten generar electricidad, sino que también pueden reducir el impacto del calor sobre los inmuebles.
Estudios realizados en zonas como El Vedado demostraron que estas estructuras disminuyen la carga térmica interior y reducen el consumo energético destinado a ventilación y climatización.
Sin embargo, González Couret advirtió que muchas instalaciones se realizan sin asesoría técnica adecuada, lo que puede provocar problemas de seguridad, especialmente en edificios multifamiliares o áreas con valor histórico donde se requieren permisos específicos.
La experta recomendó que la expansión de la energía solar ocurra bajo una planificación organizada y con criterios técnicos que garanticen la estabilidad de las construcciones.
Gobierno impulsa venta de energía solar mientras crece la crisis eléctrica
La expansión de los paneles solares ocurre en un contexto marcado por el deterioro del sistema eléctrico cubano y los apagones frecuentes que afectan a hogares y negocios en la Isla.
Muchos ciudadanos han optado por sistemas autónomos con baterías, aunque estos equipos representan una inversión elevada y generan impactos ambientales por el uso de acumuladores.
Según González Couret, una alternativa más eficiente sería conectar estos sistemas a la red nacional para aprovechar la generación distribuida y utilizar la infraestructura eléctrica como mecanismo de almacenamiento.
En ese sentido, el Ministerio de Finanzas y Precios aprobó la Resolución 114/2026, publicada en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 45, que establece una tarifa única de 90 pesos cubanos por cada kilovatio-hora (kWh) entregado al Sistema Electroenergético Nacional.
La medida, que entró en vigor el 1 de junio, busca incentivar que hogares, empresas y entidades privadas vendan los excedentes de electricidad producidos con paneles solares u otras fuentes renovables. El nuevo precio representa un aumento considerable respecto a las tarifas establecidas en 2023, cuando el pago oscilaba entre tres y seis pesos por kWh.
La viceministra de Finanzas y Precios, Yenisley Ortiz Mantecón, calificó la medida como un estímulo para incrementar la participación de la población en la transformación energética del país.
La tarifa será igual para consumidores residenciales y no residenciales, sin diferencias por horarios. Además, los ingresos obtenidos por la venta de excedentes estarán exentos del impuesto sobre servicios.
Mario Castillo Salas, directivo adjunto de la Unión Eléctrica, explicó que los usuarios con contratos existentes serán actualizados automáticamente. Para nuevos solicitantes, la UNE habilitará un proceso de inscripción que incluirá una revisión técnica, la instalación de un medidor bidireccional y la firma de un contrato.
El procedimiento tendrá una duración aproximada de diez días y los primeros pagos por energía entregada comenzarán a realizarse después del proceso de facturación correspondiente.
