
El Partido Comunista de Cuba (PCC) ha anunciado un ajuste en la programación del XI Pleno del Comité Central: originalmente iba a reunir a delegados de todo el país en La Habana durante dos días, pero ahora será en formato virtual, un solo día.
Según un comunicado oficial firmado por el secretario de Organización, Roberto Morales Ojeda, la “compleja situación del país” obliga a realizar la reunión vía remota y acortarla a un solo día.
De tal manera, la única sesión que se llevará a cabo por videoconferencia el próximo sábado 13 de diciembre. La decisión busca minimizar los desplazamientos de los principales cuadros del PCC y garantizar que estos permanezcan en sus localidades para supuestamente gestionar de manera más eficiente los problemas.
Muchos cubanos coinciden en sus comentarios en redes sociales que el Partido Comunista es el problema, por lo cual jamás podrá encontrar soluciones para mejorar la vida del pueblo.
De acuerdo con el Buró Político, la prioridad en momentos de crisis es que los principales responsables del PCC se concentren en los problemas locales que afectan directamente a la población, tales como la escasez de recursos básicos, la falta de electricidad, el deterioro de los servicios de salud y la crisis económica generalizada.
En las redes sociales, los comentarios han sido mayoritariamente negativos, reflejando el escepticismo y la desconfianza de los ciudadanos. Algunos usuarios, como Marilyn Hamud comentaron que la noticia de la modificación de la reunión debería haber sido interna, ya que no tiene relevancia para el pueblo.
Otros, como Jorge Luis Barreto, critican la falta de soluciones reales para la crisis que vive el país. “¿Por qué no abandonan el sistema que han destruido?”, exclamó, refiriéndose a la incapacidad del gobierno para resolver los problemas de la sociedad cubana.
A pesar de los intentos del PCC de justificar la virtualización del evento como una medida para ahorrar recursos, los ciudadanos no parecen confiar en la efectividad de estas reuniones. Otros comentarios apuntan a que estas decisiones solo perpetúan un ciclo de promesas incumplidas, sin cambios sustanciales en la vida diaria del pueblo cubano.
Una opinión generalizada entre la población es que las medidas de ahorro no son suficientes si no se abordan los problemas estructurales del país. El usuario Ernesto Martín destacó que la “economía de guerra” debe aplicarse no solo a la población, sino también a las actividades políticas, proponiendo que las celebraciones culturales y deportivas se realicen a nivel local para reducir gastos y consumo energético.

