
El embalse Paso Malo, ubicado en Bartolomé Masó, provincia Granma, mantiene en alerta a comunidades del municipio de Yara tras superar su capacidad de diseño por las lluvias recientes en zonas montañosas.
Según confirmó Periódico Cubano, la presa almacena alrededor de 97,6 millones de metros cúbicos de agua, pese a que su capacidad máxima es de 95,6 millones. Ese volumen representa un 102 % de llenado, según reportes locales.
Vertimiento hacia el río Yara
El principal riesgo se concentra aguas abajo. El embalse vierte cerca de 120 metros cúbicos por segundo, con variaciones registradas en las últimas horas.
Radio Bayamo explicó que ese caudal desemboca en el río Yara y eleva el peligro de crecidas en zonas bajas. Las autoridades insisten en mantener la vigilancia ante cualquier cambio en el nivel del agua.
Una de las áreas más expuestas es el poblado de José Martí, conocido como La Martí. El incremento del río puede dejar sin acceso el puente que comunica a esa comunidad.
Las autoridades pidieron a la población no cruzar el río, no bañarse y evitar actividades en sus aguas mientras persista la crecida. La advertencia busca prevenir accidentes por corrientes fuertes.
Presa estable, pero con riesgo aguas abajo
Especialistas señalaron que la obra hidráulica se mantiene estable y con capacidad operativa. El embalse cuenta con un aliviadero automático que permite evacuar el exceso de agua de forma controlada.
La presa Paso Malo fue inaugurada en 1967 y cumple funciones clave para la agricultura, la ganadería y el abastecimiento de agua a la población.
Aunque la estructura no presenta reportes de fallas, el peligro se mantiene en las comunidades ubicadas en los márgenes del río Yara, donde las crecidas pueden cortar caminos y afectar viviendas.
El episodio ocurre en una provincia vulnerable a crecidas cuando se combinan lluvias en la Sierra Maestra, ríos cargados y comunidades con accesos limitados.

