
Roberto Pérez Fonseca, activista cubano y defensor de los derechos humanos, cumplió 43 años entre rejas tras ser condenado a 10 años de cárcel por su participación en las históricas protestas del 11 de julio de 2021 y romper un retrato de Fidel Castro.
El hecho que se hizo viral en redes sociales, resultó en una sentencia desproporcionada por cargos de desacato, asalto, desorden público e incitación a cometer un delito, delitos que a menudo se emplean para sofocar la libertad de expresión y asociación en el país.
Desde entonces el activista ha sido víctima de tratos crueles desde el primer día de su encarcelamiento, pasando más de ocho meses en una celda de castigo en condiciones extremas.
El Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de las Naciones Unidas declaró que la detención de Pérez Fonseca fue arbitraria, pues fue arrestado por ejercer pacíficamente sus derechos fundamentales, como la libertad de expresión, asociación y reunión. Además, el informe subraya que se le negó un juicio justo e imparcial.
“Hoy es el cumpleaños de mi hermano, el preso político y de conciencia Roberto Pérez Fonseca. Es su quinto cumpleaños preso injustamente. Desde el 11 de julio de 2021 está encarcelado por manifestarse y romper un retrato del difunto dictador Fidel Castro. Por ese acto simbólico fue condenado a diez años. Diez años por alzar la voz.”, escribió su hermano Albert Fonse residente en Canadá, no cesado de denunciar las reiteradas negativas de atención médica adecuada para Pérez Fonseca, lo que pone en grave riesgo su salud.
Hoy es el cumpleaños de mi hermano, el preso político y de conciencia Roberto Pérez Fonseca. Es su quinto cumpleaños preso injustamente.
Desde el 11 de julio de 2021 está encarcelado por manifestarse y romper un retrato del difunto dictador Fidel Castro. Por ese acto simbólico… pic.twitter.com/GVBOCTBEgE
— Albert Fonse 💪🇺🇸🇨🇺 (@albertfonse11j) February 25, 2026
La manipulación de su atención sanitaria en prisión y el desestimiento de diagnósticos clínicos constituyen un trato cruel e inhumano, siendo las autoridades cubanas responsables de su bienestar físico.

