
Rusia anunció la implementación de nuevas líneas de crédito para Cuba, consolidando su respaldo económico a uno de sus principales aliados en América Latina. El secretario del Consejo de Seguridad de ese país, Serguéi Shoigú, fue el encargado de revelar este nuevo apoyo tras una reunión en San Petersburgo con el general cubano Lázaro Alberto Álvarez, ministro del interior de la Isla.
El anuncio subraya el fortalecimiento de los lazos entre ambas naciones en áreas clave como la seguridad, la inversión comercial y económica, en medio de la creciente presión internacional sobre Vladímir Putin por el sostenimiento de su guerra expansionista en Ucrania.
El acuerdo, cuyos detalles específicos en términos de montos o sectores beneficiados aún no han sido revelados, llega en un momento crítico para Cuba, que enfrenta una de sus peores crisis económicas en décadas. Rusia, por su parte, busca afianzar su influencia en la región a través del apoyo del régimen, en un contexto de aislamiento internacional por la guerra.
“Moscú está dispuesta a aumentar su cooperación con La Habana en temas de seguridad, servicios especiales y policiales”, declaró Shoigú. Este anuncio no solo evidencia la estrecha colaboración entre ambos gobiernos, sino que, como destacan algunos analistas, convierte a Cuba en un “satélite” del Kremlin en la región.
La influencia del país europeo sobre Cuba no es una novedad, pero en esta ocasión, el vínculo se refuerza con la implicación de La Habana en la campaña militar de Moscú en Ucrania. Organizaciones como la Asamblea de la Resistencia Cubana, liderada por Orlando Gutiérrez Boronat, han denunciado públicamente la participación del régimen cubano en la guerra.
En el Parlamento de Lituania, se mostró evidencia de cubanos luchando en el conflicto, e incluso se inauguró una exposición titulada “El ejército cubano de Putin”, para destacar la participación activa de soldados cubanos en el conflicto.
El otorgamiento de esta línea de crédito también ha despertado preocupación entre los países de la Unión Europea, muchos de los cuales se oponen al financiamiento de la dictadura cubana por parte de Rusia. “Este nuevo plan de ayuda financiera es una muestra más de cómo la dictadura cubana ha estado sirviendo a Moscú, no solo en términos políticos, sino también en el ámbito militar”, afirmó Luis Zúñiga, expreso político de la Isla, durante una intervención en el Parlamento Europeo.
“Durante décadas, el régimen castrista ha pedido financiamiento sin poder pagarlo, y ahora solo le queda poner tropas al servicio de Putin”, señaló un miembro de la Asamblea de la Resistencia.
Dinero ruso para modernizar el ferrocarril cubano
A inicios de septiembre transcendió el compromiso de Rusia con la inversión en la modernización del ferrocarril cubano, tras siete años de acuerdos incumplidos. La inversión abarcará la renovación de vías, adquisición de trenes y mejoras tecnológicas, lo que podría duplicar la velocidad de los trenes, reduciendo el tiempo de viaje entre La Habana y Santiago de Cuba de 20 a 12 horas.
Sin embargo, muchos cubanos son escépticos, recordando promesas incumplidas desde 1976 y señalando que las prioridades actuales son otras, como el suministro de alimentos y medicinas. La persistente dependencia económica de Rusia sigue generando desconfianza, ya que muchos creen que la corrupción en el gobierno cubano podría impedir el progreso real de este proyecto.
¿De qué tamaño es la deuda externa de Cuba?
Cuba tiene una deuda externa considerable con diversos acreedores internacionales. Con Rusia, la deuda asciende a alrededor de 2.300 millones de dólares, parte de un acuerdo que fue reestructurado en 2022, otorgando a la Isla una prórroga hasta 2027 para su pago. Esta deuda fue acumulada entre 2006 y 2019 para proyectos energéticos y de transporte.
En cuanto al Club de París, Cuba debía 4.620 millones de dólares a finales de 2023, convirtiéndola en la segunda deuda más grande de América Latina con este grupo. La deuda con el Club de París fue renegociada en 2015, con la cancelación de 8.500 millones de los 11.100 millones originales, pero el país ha incumplido pagos desde 2020.
En total, la deuda externa de Cuba se estimaba en 19.700 millones de dólares en 2020.

