
La disputa pública entre los raperos cubanos Aldo el Aldeano y El B sumó este martes un nuevo actor: Sandro Castro. El nieto del dictador Fidel Castro publicó una historia en Instagram en la que insinuó poseer información sensible relacionada con el entorno familiar y personal de Aldo Roberto Rodríguez Baquero.
El mensaje apareció en medio del enfrentamiento que desde hace días mantiene divididos a seguidores de Los Aldeanos, uno de los grupos más influyentes del rap contestatario cubano.
Desde su cuenta @sandro_castrox, Sandro compartió una publicación del usuario @yan_marcos26 acompañada por una frase que elevó la tensión del conflicto: “Creo que hablaré de la Aldea o mejor dejo las cosas en la Caja de Pandora”.

La expresión fue interpretada por numerosos usuarios como una amenaza velada de revelar detalles comprometedores sobre personas cercanas al rapero.
La imagen difundida mostraba a Aldo junto a una joven identificada en redes como Mariela Cartaya Oltuski, señalada como madre de uno de los hijos del artista. El mensaje original republicado por Sandro decía: “Ahora la gente dice que ella no tiene culpa de su apellido y sangre entonces por qué a @sandro_castrox si le caen arriba?”.
La publicación abrió un debate sobre el trato que reciben distintos miembros o allegados de familias vinculadas al poder político cubano.
El comentario hace referencia a las críticas constantes que recibe Sandro Castro por ser descendiente directo de Fidel Castro, mientras que, según el autor de la publicación, personas relacionadas con Aldo y conectadas con la misma élite política no serían cuestionadas con igual intensidad.
La controversia surgió después de que El B, cuyo nombre real es Bian Oscar Rodríguez Gala, lanzara fuertes acusaciones contra su antiguo compañero musical. El artista aseguró que Aldo había atacado durante años a su familia y a su actual pareja, identificada como Lía.
En respuesta, expuso detalles de la vida privada del rapero y mencionó la existencia de una relación sentimental que, según afirmó, Aldo mantenía lejos del escrutinio público.
Uno de los elementos que más repercusión generó en redes sociales fue la presunta conexión familiar de Mariela Cartaya Oltuski con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido popularmente como “El Cangrejo”, nieto de Raúl Castro.
Esa supuesta relación colocó el conflicto artístico en una esfera política y familiar que amplificó las reacciones entre seguidores y críticos. La entrada de Sandro Castro en la polémica añadió otro componente simbólico.
Durante años, Sandro ha sido objeto de controversias por exhibir lujos, automóviles y fiestas en redes sociales, en contraste con la crisis económica que enfrenta Cuba. Ahora, su participación en el enfrentamiento entre los exintegrantes de Los Aldeanos alimenta especulaciones sobre posibles revelaciones futuras.
Los Aldeanos marcaron a una generación con letras críticas hacia el sistema político cubano y denuncias sobre problemas sociales dentro de la isla. La separación definitiva del dúo fue confirmada en 2022, cuando El B afirmó que ya no existía vínculo personal ni profesional entre ambos.
Lo que comenzó como una ruptura artística evolucionó hacia un intercambio de acusaciones personales con referencias a figuras cercanas al poder cubano.
La frase publicada por Sandro Castro dejó abierta la interrogante que domina hoy buena parte del debate en redes: si realmente está dispuesto a abrir esa “Caja de Pandora” o si se trata solo de otra provocación en una disputa que no deja de crecer.

