
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que el objetivo de Washington respecto a Cuba es promover un cambio político y económico que permita la libertad del pueblo cubano.
En entrevista con el Wall Street Journal, aclaró que EEUU no puede vender petróleo, gas ni productos energéticos al gobierno de la Isla, aunque sí se está haciendo puntualmente con ciudadanos privados.
Durante la conversación abordó la crisis cubana, el comunismo y la política energética hacia la nación caribeña que lleva más de 667 años gobernada por los comunistas, quienes han sido hostiles hacia EEUU.
Wright sostuvo que los problemas de Cuba son anteriores a los de Venezuela y atribuyó la crisis de la Isla al “ruinoso sistema económico del comunismo”.
Según expuso, ese modelo llevó a un país que en otro momento fue relativamente próspero a una situación de empobrecimiento extremo, marcada por la falta de libertades y el deterioro interno.
En su intervención, el funcionario aseguró que a EEUU le gustaría ver una reforma en Cuba. No solo planteó esa aspiración en términos políticos, sino también como una transformación económica de fondo.
U.S. Energy @SecretaryWrightt tells @KimStrassel that the U.S. would like to force change in Cuba and let the Cuban people be free. https://t.co/MMsayWr5qF pic.twitter.com/WJ8qqqI3eq
— Wall Street Journal Opinion (@WSJopinion) April 17, 2026
A su juicio, el sistema comunista ha fracasado y su permanencia impide que el país desarrolle sus capacidades y salga del estancamiento que golpea a la población.
Wright también lanzó duras críticas al papel del régimen cubano en el escenario internacional. Dijo que Cuba exporta “mercenarios”, desestabilización y problemas, mientras dentro del país crece la pobreza extrema.
Esa combinación, según su argumento, confirma que el modelo vigente no solo perjudica a los cubanos, sino que además representa un factor de tensión en la región.
El secretario explicó que la legislación actual de EEUU impide vender petróleo, gas o productos energéticos al gobierno cubano. Precisó que esa restricción existe por mandato de la ley y del Congreso.
Sin embargo, remarcó que sí existe la posibilidad de comercializar esos recursos con actores privados, siempre que se ordene y se concrete la operación dentro de ese marco.
En ese punto, Wright fue enfático: “Estamos listos para venderles petróleo y gas mañana”. Con esa frase, quiso subrayar que Washington no se opone a aliviar necesidades energéticas del pueblo cubano, siempre que no sea el aparato estatal el beneficiario directo de esas transacciones.
El funcionario recordó además que, en medio de la crisis energética, EEUU permitió el paso de un barco ruso para llevar energía, con el argumento de evitar una crisis humanitaria.
Según dijo, el propósito no es agravar el sufrimiento de la población, sino presionar por cambios estructurales que desemboquen en una apertura y en mayores libertades para los cubanos.
Wright explicó que la economía cubana pudiera crecer rápidamente si dejan atrás el sistema comunista. En su visión, ese cambio sería beneficioso para los cubanos, para EEUU y para todo el hemisferio.
Sus palabras reafirman una línea dura contra la dictadura cubana y colocan la discusión energética como otra vía de presión política sobre un régimen incapaz de sacar a Cuba de décadas de ruina.
Chris Wright es el secretario número 17 del Departamento de Energía de EEUU. Trump lo eligió por ser una figura con amplio peso en la industria energética.
Es ingeniero mecánico, cursó estudios en el MIT y en UC Berkeley, y desarrolló buena parte de su carrera en el sector del gas y el petróleo. Fundó Pinnacle Technologies, encabezó Stroud Energy y más recientemente fue presidente y director ejecutivo de Liberty Energy.