
La central termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras, el mayor bloque de generación unitaria del país, salió fuera de servicio al filo de las 9:28 a.m. por un fallo en la caldera, según reportó la Unión Eléctrica (UNE).
Otra calamidad se sumó minutos después cuando se anunció por los mismos canales oficiales que la unidad No. 6 de Energás Jaruco salió del sistema debido a la entrada de “sargazo en el canal” de enfriamiento de la BC-4705.
En la víspera, la UNE había pronosticado una afectación de 1.740 MW en el horario pico nocturno. Ahora, hay que añadir a esos números al menos 220 MW que aportaba la CTE Guiteras antes de salir del sistema.
Los especialistas argumentaron a las 7:00 a.m. que la disponibilidad del SEN era de 1.680 MW, mientras que la demanda alcanzaba los 2.730 MW, con 1.082 MW afectados por el déficit de capacidad.
El fallo en Guiteras es solo una parte de los problemas que enfrenta el SEN. Además de la avería en la caldera, se registraron problemas en varias unidades de otras termoeléctricas importantes como Felton, Santa Cruz, Mariel y Renté, lo que complica aún más la situación. También se han reportado limitaciones térmicas y problemas por falta de combustible en diversas centrales de generación distribuida.
Los cubanos han expresado su descontento en las redes sociales. “Es demasiado, que falta de respeto por Dios”, comentó uno de los usuarios, mientras que otros criticaron la falta de soluciones y la repetición de los mismos problemas cada semana. “Basta de justificaciones, den soluciones”, agregó otro, reflejando el hartazgo generalizado ante la crisis energética.
La escasez de combustible también impide que sean funcionales los grupos electrógenos de emergencia. La matriz energética cubana sigue dominada por los combustibles fósiles, que representan el 95% de la generación eléctrica, principalmente a través de termoeléctricas que consumen fuel oil, diésel y petróleo.
En 2025, la producción nacional de crudo (petróleo) y gas solo cubre el 54% del combustible necesario, mientras el resto (fuel oil y diésel más costosos) debe ser importado.
Algunos comentarios comparan la crisis eléctrica con situaciones extremas como las vividas en Gaza, donde el conflicto armado también afecta a la población, pero con la diferencia de que, en ese contexto, hay electricidad.
“Estamos igual que la población de Gaza”, escribió Isidro Villar Coello; a lo que Juan Antonio Arias Parellada respondió, mencionando que en Gaza “hay luz”. Esta comparación destaca el grado de desesperación de los cubanos ante los apagones continuos que afectan sus vidas cotidianas.
Otras personas, como Félix Pérez Milian, ya se resignan ante la falta de corriente, comentando con ironía: “Si quiere no la arranquen más, si yo siempre estoy en apagón”. El desánimo es palpable, y muchos coinciden en que los apagones son una constante en sus vidas. Nuria Trujillo, desde Cienfuegos, expresó: “Total, ya no tenemos casi nunca corriente”, mientras que muchos otros comparten el sentimiento de que la situación ha llegado a un punto insostenible.
Díaz-Canel amenaza a quienes cierren calles en señal de protesta
El dictador Miguel Díaz-Canel advirtió que se tomarán medidas contra quienes bloqueen las vías públicas como forma de protesta, en medio del creciente malestar social por los apagones, la escasez de agua y otros problemas cotidianos.
Las declaraciones fueron emitidas en una reunión extraordinaria en el Comité Provincial del Partido Comunista en La Habana, luego de que varios barrios de la capital registraran protestas, incluyendo el cierre de calles. Díaz-Canel reconoció la legitimidad de los reclamos, pero insistió en que deben hacerse en las instituciones correspondientes, como el Partido y el Gobierno, y no en las calles, ya que, según él, obstaculizan servicios esenciales.
El mandatario también llamó a la paciencia, argumentando que los problemas son de gran envergadura y no se resolverán rápidamente. Además, responsabilizó al sector privado por el incumplimiento de los planes de consumo eléctrico y exigió más control sobre los negocios privados.

