Connect with us

PERIÓDICO CUBANO

Universidad de Johns Hopkins sospecha de las bajas cifras de COVID-19 en Cuba

Coronavirus en Cuba

Universidad de Johns Hopkins sospecha de las bajas cifras de COVID-19 en Cuba

La institución encargada del conteo mundial de COVID-19 opina que Cuba y otros países latinos esconden casos para aparentar control de la situación

Universidad Johns Hopkins

Universidad de Johns Hopkins sospecha de las bajas cifras de COVID-19 de Cuba (FOTO: CLIO1789-FLICKR).

La universidad John Hopkins, institución encargada de cotejar los datos del COVID-19 a nivel mundial, desconfía de las bajas cifras reportadas por Cuba y otros países de Latinoamérica, según dio a conocer Francisco González, profesor de la Escuela de Estudios Internacionales de esa universidad.

“A los epidemiólogos de Johns Hopkins les sorprende las bajas cifras del nuevo coronavirus reportadas en América Latina. La mayoría cree que esos datos son erróneos y no reflejan la realidad”, dijo.

Aclaró que en algunos casos puede deberse a las deficiencias de sus sistemas, pero que en otras esto puede ser a propósito.

“Puede ser por un tema estructural de cada país, pero también puede ser intencional”, declaró González en una entrevista con la emisora alemana Deutsche Welle.

Latinoamérica “esconde” sus infectados de COVID-19

“No es coincidencia que, por ejemplo, en México, Nicaragua, Venezuela o Cuba haya un clima de polarización política o brotes de inestabilidad”, señaló.

“La cuestión ahí no es cómo manejar la pandemia. Ya que son regímenes que están contra la pared necesitan, entonces, manipular la información de manera propagandística para intentar minimizar la crítica y no echarle más gasolina a un fuego que ya está encendido”, explicó.

En las propias palabras del especialista, los gobiernos de esos países tienen miedo de que la población se dé cuenta de la falta de control de sus dirigentes sobre la situación.

En Cuba el Ministerio de Salud Pública (Minsap) informó este martes de solo seis nuevos contagios de COVID-19 en su sexto día consecutivo sin reportar fallecimientos.

Pese a todas las deficiencias del sistema de salud cubano y las malas condiciones de vida de sus habitantes, en dos meses de pandemia la Isla apenas ha registrado la poco convincente cantidad de 79 muertos, lo que según expertos, podría significar que Cuba “disfraza” sus casos con otras enfermedades.

El académico explicó cómo es que la Universidad Johns Hopkins recopila la información de COVID-19 en América Latina.

“No solo se toma el número que dan las autoridades nacionales. Se coteja con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la OPS, agencias de Naciones Unidas, grandes organizaciones que tienen presencia en el terreno o universidades”, dijo.

“Además, hay una cooperación con el Centro para el Control de las Enfermedades Infecciosas de Atlanta (CDC, por sus siglas en inglés), que se dedica a la epidemiología y la salud pública en EEUU, pero también tiene gente en todo el mundo”, añadió.

“Incluso la información que entregan las grandes empresas farmacéuticas es utilizada en los estudios de Johns Hopkins. No se puede confiar solamente en las cifras de Gobiernos que clasifican burocráticamente muertes por COVID-19 como ‘neumonía atípica’”.

Sobre las recomendaciones para la región, González señaló que “es la misma, la más efectiva: el distanciamiento social, porque éste evita el contagio”, aunque aclaró que no se maneja igual en todos los países.

“Aquí también tiene que ver el factor cultural. En China hay una tradición de obedecer al Estado y si no obedecen los encierran a la fuerza. En general, las culturas orientales tienen una gran deferencia con la autoridad. En Latinoamérica somos lo opuesto. Los Estados no son tan eficaces para sancionar”, dijo.

“En Brasil, México, Colombia o en países del Caribe, aunque el Estado mande el mensaje correcto, no existe tanta capacidad para poder implementarlo. En México, por ejemplo, en el día de la madre se olvidaron de la pandemia y la gente no solo no hizo caso de no ir a otras casas, sino que hicieron fiestas públicas”.

El experto, sin embargo, atribuyó esta última reacción de la gente a “una acumulación de desencanto”, pues la corrupción y arbitrariedad de los gobiernos latinoamericanos ha hecho que pierdan la credibilidad y confianza de su población.

Cuba y sus cifras “no confiables” de COVID-19

Cuba registra una altísima tasa de recuperación (supuestamente del 70%) y que supera además de sus tratamientos no médicos todas las deficiencias de su sistema de salud (falta de material, personal, espacios e instrumentos), volviendo sus cifras cubanas sospechosas al ojo internacional.

Mientras países con mejores condiciones económicas, que le han permitido a su población permanecer en cuarentena voluntaria, han reportado decenas o cientos de miles de positivos a COVID-19, Cuba con la exposición diaria a las filas, sin jabón o agua potable continúa con relativamente pocos casos.

Según el Minsap, diariamente se aplican alrededor de 2 mil pruebas de detección, aunque los infectados detectados en ellas en los últimos días no rebasan una decena, haciendo que mientras en otros países las cifras cambian a veces cada hora, en Cuba permanezcan estáticas días enteros.

Considerando la peligrosidad del virus, la facilidad con la que se expande y lo deficiente de las medidas de prevención entre la población cubana, así como las acciones tardías del gobierno frente a la pandemia en marzo pasado, especialistas han afirmado que las cifras simplemente no corresponden.

El gobierno de EEUU ha puesto en duda en más de una ocasión la veracidad de los datos oficiales de Cuba e incluso el gobernador de Florida intentó que se cerrara la conexión aérea con la Isla por considerarla insegura.

La propia Universidad John Hopkins, ya había calificado con anterioridad los datos brindados por el gobierno cubano como “poco confiables”.

Esto, sin embargo, no es exclusivo de Cuba, pero sí un común denominador de los regímenes comunistas, pues Venezuela y China han sido calificadas de la misma forma.

En el caso de China, varios especialistas dentro y fuera de la nación asiática consideran que podría estar escondiendo más de 40 mil muertes.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top