
Datos confirmados
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó un brote de hantavirus relacionado con los pasajeros del crucero MV Hondius, cuando esta embarcación se encontraba camino a Cabo Verde, África.
La OMS tiene seis casos confirmados y otros considerados sospechosos, además de tres personas fallecidas relacionadas con dicho brote: un hombre holandés de 70 años, un hombre de 69 años fallecido en Sudáfrica y una mujer alemana, quien murió en el barco.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), el hantavirus es una enfermedad inusual y es transmitida a menudo por el contacto con excrementos de roedores infectados.
Los síntomas son parecidos a los de la gripe, como fiebre, escalofríos, dolores corporales y de cabeza. A medida que la enfermedad avanza, los pacientes pueden experimentar dificultad para respirar y después insuficiencia pulmonar o cardiaca.
Los CDC se encargarán de escoltar a 17 pasajeros estadounidenses en un vuelo chárter y cumplirán una cuarentena en Nebraska. Además, 14 españoles serán trasladados a un hospital militar y el resto de los pasajeros serán repatriados a sus países de origen, tras la llegada del barco a Islas Canarias.
Luego de secuenciar el virus en varias personas infectadas, la OMS confirmó que los casos correspondían a una cepa conocida como hantavirus Andes. Esta variante es considerada el único tipo de hantavirus con evidencia de transmisión limitada entre personas.
Datos no confirmados
La OMS considera que una pareja neerlandesa, y posiblemente otras personas, contrajeron la infección antes de abordar el crucero el 1 de abril. El contagio pudo ocurrir durante actividades realizadas en Argentina, país donde el hantavirus es endémico.
Análisis de Periódico Cubano
La aparición de este brote genera cierto temor ante la idea de que podría convertirse en una nueva pandemia, como ocurrió con la COVID-19. Hasta el momento, ninguna autoridad de salud ha mencionado que puede ocurrir este escenario.
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Guebreyesus, aseguró que el riesgo actual para la salud pública derivado del hantavirus sigue siendo bajo.
A la gente de Tenerife,
Mi nombre es Tedros, y ejerzo como Director General de la Organización Mundial de la Salud, el organismo de las Naciones Unidas responsable de la salud pública mundial. No es habitual que escriba directamente a la gente de una sola comunidad, pero hoy… pic.twitter.com/ouRuVDawks
— Tedros Adhanom Ghebreyesus (@DrTedros) May 9, 2026
Los CDC afirmaron que el riesgo para la población estadounidense por la situación del hantavirus es “muy bajo”, por lo que no hay necesidad de alarmarse o comenzar a aplicar medidas preventivas como el uso de mascarillas o sana distancia.
Además, es muy poco probable una pandemia, ya que el reservorio natural del virus no está presente en todo el mundo y la transmisión entre personas, aunque posible, ocurre con poca frecuencia.
Un ejemplo es lo ocurrido en el crucero, donde viajaban cerca de 150 personas y solo se han reportado ocho casos vinculados al brote. Los expertos no descartan que aparezcan nuevos contagios o incluso algún nivel de transmisión local. Sin embargo, no esperan un escenario de dimensiones epidémicas.
Conclusión
En este escenario, la principal conclusión es que el brote de hantavirus asociado al crucero MV Hondius debe ser atendido con seriedad, pero no con alarma desproporcionada. La confirmación de casos, la existencia de fallecidos y la identificación de la cepa Andes obligan a mantener una vigilancia sanitaria estricta, en especial porque esta variante tiene evidencia de transmisión limitada entre personas.
Las medidas adoptadas por las autoridades sanitarias, como el aislamiento, la repatriación controlada de pasajeros, el traslado de algunos viajeros a centros médicos y la cuarentena de ciudadanos estadounidenses en Nebraska, responden a protocolos de prevención.
No significan que exista una emergencia global comparable con la COVID-19. Más bien reflejan la necesidad de contener posibles contagios y estudiar con precisión la cadena de transmisión.

